Locales

Peque Gonzalez: “ Extraño muchísimo, cuando termine el ciclo vamos a andar por Esquina”

Desde el lunes pasado, con la novena temporada del programa El gran premio de la cocina, que conduce Carina Zampini en la pantalla de El Trece, cada tarde, José Peque González compite ahora por el puesto de bicampeón.

El cordobés radicado en Esquina había sido el primero en ganar el certamen televisivo en 2018. Y ahora volvió a ser convocado por la producción del canal, para una edición que reúne a otros 7 competidores de temporadas anteriores.

Aunque en la mayoría de las ocasiones el menú con el cual se enfrentan en cada programa los concursantes ya está determinado, el Peque aprovecha cada ocasión para dejar sentada la impronta correntina con ingredientes y preparaciones típicas.

En la final del primer ciclo, fueron preparaciones con mandioca frita, surubí, ensalada de palta con mango, chipá mbocá y otros sabores tradicionales de nuestra tierra los que le permitieron –con su maestría en los fogones– alcanzar el podio y alzarse con un premio de 300.000 pesos.

“Empecé a cocinar desde chico. Durante los veranos me conseguía changas para trabajar. Luego, me profesionalicé en un instituto. Buscaba restaurantes u hoteles en Córdoba, donde hubieran buenos cocineros para poder aprender más”, relató a República de Corrientes el cocinero, que se define como un correntino por adopción.

Tras emprender con rotiserías y bares en su provincia natal y cosechar éxitos y fracasos en sus negocios, un amigo que vive en Esquina “me invitó a  trabajar con él. Había comprado una posada, la estaba arreglando y quería abrir un restaurante allí. En 2011 me mudé y allí me sentí como en casa. Sentía como si en otra vida hubiera vivido ahí”, relató.

Desde 2013, siguió su pasión y su labor en una parrilla familiar ubicada en el acceso a la localidad. Pero, en paralelo, comenzó otra de sus vocaciones: aprendió a tatuar, oficio que lo ocupa hasta la actualidad.

“Me puse de novio con una esquinense (Agustina) y ella se había mudado a Buenos Aires. Así que me trasladé con ella. Al principio volví a buscar trabajo en gastronomía, pero luego me fui desvinculado y orientándome más como tatuador. Estaba medio renegado de la gastronomía como fuente laboral, hasta que Agus me inscribió en el programa”, explicó.

Sabores únicos

“Todos los ingredientes que conocí y probé durante mis años en Esquina me identifican, se hicieron propios. Hay todos los pescados, vegetales y frutas únicas, crece maracuyá silvestre, hay carne de ciervo y de pato. No nos falta nada”, reflexionó.

“Cuando se piensa en gastronomía regional, en Argentina se identifica mucho a la cocina norteña, de Salta, de Tucumán. Me siento orgulloso de poder mostrar sabores nuestros, exóticos, únicos. Para mí, la gastronomía de Corrientes es como poesía”, enfatizó.

Aunque ahora reside en Buenos Aires con su mujer y su beba (quien nació justo después de ganar la primera temporada del programa), cada vez que pueden regresan a esa tierra del sur provincial, donde los esperan familiares y amigos.

“ Extraño muchísimo  y, siempre que podemos, nos instalamos varios meses allí”, comentó. 
Producto de la pandemia, su viaje programado en septiembre debió posponerse. “El canal no podía hacer casting y por eso organizó este ciclo con ganadores. Fue una suerte y una nueva oportunidad, que estoy disfrutando mucho”, aseguró. 

Con Chiqui, otra correntina en la competencia, aseguró llevarse “muy bien, ya somos como amigos, aunque recién nos conocemos. Hay muy buena relación con todos”, sostuvo. 

“Esta vez, como ya conocemos la dinámica, estamos más relajados y aprendiendo mucho”, comentó. 

Con el reconocido pastelero Mauricio Asta como parte del jurado en esta temporada, el programa prepara ahora los “jueves de dulces”. 

“La pastelería es mi gran desafío. Estuve practicando pero no es con lo que me siento más cómodo. Es mi reto”, relató.

About the author

Administrador

Add Comment

Click here to post a comment

Topics