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El Valor del Peso y el Peso del Valor

QUIMI TOGNOLA

Cuando el hombre salió de las cavernas y empezó su evolución social,entendió que tenía que encontrar una referencia universal mas práctica para sus transacciones comerciales e inventó la moneda(el peso nuestro)que debía cubrir tres funciones básicas:unidad de cuenta,medio de pago y reserva de valor.

Cuando ese mismo hombre,al inicio de la historia, superó sus miedos y enfrentó los desafíos de ese mundo hostil, encontró el valor.

Desde entonces estas dos palabras, “moneda y valor”, o “peso y valor” asociadas, tienen una connotación económica y financiera, pero también tienen un significado determinante en la construcción social. A través de los siglos el valor de la moneda y el valor de las sociedades estuvieron estrechamente ligadas.

No hubo sociedad en que su decadencia  económica no implicara su crisis social o a la inversa, no hubo descomposición social que no impactara en la situación económica.

Lo que hoy tenemos en la Argentina es la conjunción de estos dos conceptos, porque hay sobrados motivos económicos, financieros y monetarios  para que estemos en esta situación de devaluación y descrédito de nuestra moneda. Creciente déficit fiscal y comercial, inflación, recesión, atraso cambiario, virtual default de la deuda, endeudamiento intraestado y sistema previsional en rojo compensada por la  frenética emisión monetaria sin la contrapartida de bienes y servicios, por el contrario la cuarentena congeló la actividad económica y disparó los gastos del tesoro cubriendo esto con dinero devaluado.   Pero lo más grave aún es lo que tiene que ver con la valoración moral de la sociedad; hemos perdido el rumbo de los valores y las virtudes,no hay sanción punitiva para el delito,ni premio para el ciudadano ejemplar, todo es igual, Fariña o Favaloro, Báez o Sábato. El gobierno impulsó la liberación masiva de presos para cubrir las prisiones domiciliarias de Bouduo y De Vido, generando el repudio de la sociedad. Tenemos que entender que no hay democracia sin dignidad y menos aún  República con impunidad.

Dice el filósofo Carlos Nino en “Un país al margen de la Ley”que la anomia social y la desesperanza argentinas son el resultado de que se viva cotidianamente al margen de la ley en el campo de las grandes decisiones y también en el de las conductas particulares.

 Cuando la mayoría de las personas de una sociedad se comportan como un agente moral, en sus hechos,sus vínculos y tareas cotidianas,el fortalecimiento de las instituciones se refleja en un equilibrio social más fuerte,una justicia independiente y un bienestar general y esto es así porque el fortalecimiento moral de la sociedad implica el crecimiento económico y la estabilidad monetaria.

Ahora bien, ninguna institución “per se” es moral o inmoral(gobierno,justicia,gremios,etc.),sino que el factor humano,la persona de carne y hueso, instituye con su conducta la entidad moral.

Entonces si decimos que los que se quedaron con plata del Estado por coimas, sobreprecios, estafas, lavado de dinero, etc. son “presos políticos”, si le damos mil millones a un tipo que mató a sus padres para que estafe los “sueños destruidos”de miles de pobres que esperaban su vivienda, si estatizamos una imprenta porque el vicepresidente no puede demostrar de donde sacó la plata para tener lo que tiene, si los amigos del poder pesan la plata porque es tanta que no la pueden contar, si escondemos los pobres, dibujamos las estadísticas, avasallamos la justicia, si hacemos de la mentira el eje central de la gestión, es inevitable el menosprecio y el deterioro del peso.

Entre la vida o la economía, me quedo con la vida, dijo el Presidente ignorando que la economía no es una cuestión abstracta, sino que está presente en cada acto de nuestra vida cotidiana. Sin economía, no hay vida futura posible, salvo que adhieran a Keynes cuando decía con razón “en el largo plazo estaremos todos muertos” y al Gobierno no le importe planificar el futuro. Y parece que es así nomás, cuando miles de empresas están al borde la quiebra o quebraron ya por la crisis del virus, la agencia de empleo La Cámpora sigue avanzando con sus militantes sobre los cargos públicos y sobre la mayor caja del Estado como es la ANSES con un presupuesto de más de dos billones de pesos.

Debemos recuperar el VALOR, si bien éste es una abstracción (como el amor, el poder, el arte), lleva implícito un contenido moral. Por el contrario el miedo (físico o moral) significa la pérdida del capital moral de la sociedad, el miedo a la verdad, al cambio, a la prepotencia, al autoritarismo, a la Afip, a la Side, al puntero de turno, entre otros, nos degrada como sociedad.

Cuan alto es nuestro umbral del miedo? Es la dignidad ese umbral? nos paraliza tanto, que no podamos defender el futuro de nuestros hijos? tan cobardes somos que nos dejamos atropellar por un gobierno autoritario que pretende ser eterno? Montados en la amenaza de un virus pretenden cercenar derechos individuales, paralizar el Congreso y la justicia y gobernar con DNU. Siguen la idea de Slavoj Zizek, de avanzar sobre la sociedad liberal e imponer gobiernos de sesgos autoritarios buscando la igualdad y sacrificando el mérito y la libertad.

Se enamoraron de la cuarentena por la sensación omnipotente del poder y la discrecionalidad en la administración de fondos públicos. Es ahora o nunca. Nos paramos sobre nuestra responsabilidad cívica o seremos cómplices de la desaparición de la República.

Platón decía: “Un hombre que no arriesga nada por sus ideas,o no valen nada sus ideas o no vale nada como hombre”.

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