Conéctate con nosotros

Deportes

River ganó en Brasil pero no le alcanzó el resultado y quedó afuera

Publicado:

El “Millonario” superó por 2 a 0 a Palmeiras pero no pudo dar vuelta el partido de ida en el que cayó por 3 a 0. Robert Rojas y Rafael Santos Borré anotaron para la visita.

River Plate mereció largamente la clasificación a la final de la Copa Libertadores ante un muy tibio Palmeiras, al que superó por 2 a 0 luego de caer 3-0 en la ida, pero al que pudo eliminar si el VAR no hubiera intervenido para torcer las decisiones originales del árbitro uruguayo Esteban Ostojich, que había convalidado un gol de Gonzalo Montiel y cobrado un penal a Matías Suárez que lo hubiesen depositado en el Maracaná el 30 de enero.

Los antecedentes del partido se presentaban inmejorables para los brasileños inclusive más allá de los tres goles de ventaja con los que regresaron a su país desde Avellaneda, ya que de los 11 partidos disputados previamente Palmeiras había terminado con el arco invicto en siete de ellos y nunca le habían convertido más de un gol en 90 minutos.

Demás está decir que venían invictos en el certamen; nada que ver con su prestación en el Brasileirao, donde recibieron 25 tantos en 27 presentaciones y acumularon seis derrotas que los ubican en un módico sexto puesto, a nueve unidades del líder, su clásico rival San Pablo.

Y Palmeiras se pareció esta noche mucho más al del campeonato brasileño que al que hasta aquí se había mostrado en la Copa Libertadores.

Claro que River también fue otro, por contrapartida, muy distinto al de la Liga Profesional, donde no pudo acceder a la final de la Fase Campeón tras caer como local en cancha de Banfield ante el hoy en día muy modesto Independiente.

La realidad del partido de ida jugado en cancha de Independiente había sido también muy otra en el juego que en el marcador final, ya que por ejemplo durante aquel primer tiempo y el de este martes no hubo mayores diferencias, salvo por un error puntual de Franco Armani que se transformó en acierto al taparle magníficamente un mano a mano a Rony y, por supuesto, los dos goles de cabeza señalados por un redimido Rojas y Santos Borré.

Claro que los partidos decisivos como estos se suele decir, y es una realidad, que se resuelven por detalles, y que a un equipo que parecía vulnerable defensivamente e ineficaz en ataque se les transformen en aciertos circunstancias puntuales como esas terminan resultando determinantes.

Pero lo de River también tuvo, y eso siempre resultó fundamental en los últimos seis años, el sello de su entrenador, que dio un golpe en la mesa en una conferencia de prensa ofrecida ayer en Buenos Aires que este martes repercutió anímicamente de gran forma en sus dirigidos, cuando la cátedra los daba como condenados a la eliminación.

Por eso el “millonario” salió a “comerse los chicos crudos” desde el primer minuto, acorralando a un rival que se mostró inconsistente, apichonado, apostando al contraataque y la velocidad del mencionado Rony o Gustavo Scarpa.

Toda esa superioridad manifiesta de River con las causas reivindicatorias mencionadas, parecieron enaltecerse ya en el arranque del segundo período, cuando apenas transcurridos seis minutos Gonzalo Montiel marcó el anhelado tercer tanto, pero posteriormente el árbitro uruguayo Esteban Ostojich lo anuló a instancias del VAR.

Y allí empezó “otra noche” para River, porque siguió dominando siempre en la cornisa de convertir el tercer tanto y 20 minutos después de ese gol anulado se volvió a equivocar Rojas como en el partido de ida o ante Boca, pero esta vez cometiendo una infracción que derivó en su segunda tarjeta amarilla y la consecuente expulsión.

La redención por el gol referido y una buena tarea hasta el momento terminó diluyendo lo hecho por el paraguayo, pero River no tuvo mucho tiempo para lamentarse porque a los 30 minutos Matías Suárez cayó en el área brasileña y Ostojich sancionó un penal que iba a rematar Montiel para vengarse del tanto anulado previamente.

Pero el árbitro uruguayo volvió a ser llamado por el VAR y volvió a frustrar al lateral derecho y a todo River, cuando interpretó que no había existido falta sobre el delantero cordobés, otra frustración que hizo estallar de bronca a Gallardo en el banco de suplentes.

Sin embargo con 10 hombres River siguió yendo y dominando a un Palmeiras que en la previa fue respaldado por sus hinchas en las inmediaciones del Allianz Parque y adentro colocó banderas con símbolos que daban cuenta de haber ganado anticipadamente esta edición de la Libertadores.

Un flojo conjunto paulista que si hizo algún mérito ya no para llegar a la final, sino para merecer adjudicarse esta semifinal, fue en la fase de grupos o en las dos series anteriores de octavos y cuartos de final, porque este martes estuvo muy lejos de dar la talla.

Por eso no solamente perdió el invicto, no pudo convertir y le hicieron más de un gol y en su propio estadio.

En cambio River resultó todo lo contrario, porque fue dominador de ida y de vuelta, esta noche durante los 90 minutos y en Avellaneda durante tres cuartas partes del partido hasta que se fue expulsado el colombiano Jorge Carrascal.

Con todos esos argumentos, que la final del 30 de enero en el Maracaná de Río de Janeiro tenga a Palmeiras como uno de los protagonistas de la final es tan inmerecido como que River no lo esté, y si fue un fin de ciclo para el “millonario”, lo culminó con el orgullo de un verdadero grande.

Y si mañana Boca se impone muy cerca del escenario de esta noche, en la paulista Vila Belmiro, a Santos, seguramente tendrá en la final de este floja Copa Libertadores a un rival con fragilidades como para aprovechar.

El reconocimiento final del entrenador portugués Abel Ferreira a Gallardo en el final del cotejo fue también una aceptación subliminal de la inferioridad de su equipo.

Sigue leyendo
Anuncio publicitario

Deportes

San Lorenzo acaricia el Penta: vapuleó a Quimsa y quedó match point

Publicado:

El conjunto de Boedo consiguió una categórica victoria para atizar sus sueños de campeón y tendrá la oportunidad de definir las Finales este jueves a las 17 en el Templo del Rock.

San Lorenzo 89-66 Quimsa 

El histórico Penta está ahí, cada vez más cerca en su horizonte. San Lorenzo acaba de concretar un triunfo impresionante frente al número uno de la fase regular y, después de una temporada plagada de contratiempos, sabe que le queda un único obstáculo para adueñarse de su quinto título consecutivo. El conjunto de Silvio Santander fue un Ciclón que arrasó con las ilusiones de un Quimsa reducido a su mínima expresión y lo vapuleó en una victoria de principio a fin. 

San Lorenzo construyó una diferencia irremontable durante una primera mitad que rozó la perfección. Fue una tarea brillante en ambos costados de la cancha, implacable en ataque e inexpugnable en defensa. El Ciclón calibró la mira y redondeó veinte minutos de sobresaliente efectividad con un 70% de tres y 66% de cancha. Si su dinámica ofensiva había sido uno de los lunares en los primeros dos juegos, el combinado de Boedo respondió con una actuación implacable con 10 puntos de Nicolás Aguirre, 11 de Maxi Fjellerup, 9 de José Vildoza y 15 de un Nicolás Romano imparable. 

Su intensidad defensiva, el sello por excelencia de Silvio Santander que resultó un factor determinante en el cierre del segundo juego para permitir apenas dos puntos en los últimos cinco minutos, levantó una muralla alrededor de su propio aro y apenas permitió 31 puntos en los primeros dos parciales. Su telaraña era un problema sin solución para la Fusión, desenfocada y perdida. Incluso los suplentes, especialmente Roberto Acuña y Luis Montero, se acoplaron al festival azulgrana. 

Quimsa, incapaz de correr en transición ante una ofensiva rival prácticamente infalible, evidenciaba serios problemas para descifrar el enigma Ciclón en ataques estacionados. Kevin Hernández había conseguido domar a Ismael Romero mientras Aguirre y Fjellerup rotaban en la marca de Brandon Robinson. Iván Gramajo, titular obligado ante la lesión de Mauro Cosolito, fue el único ladero de Robinson durante un inicio en el que Quimsa estuvo durante tres minutos sin anotar en el arranque del segundo cuarto. 

La Fusión esbozó una remontada en el tercer parcial, un escenario históricamente cómplice para el Ciclón. Se invirtieron los papeles con respecto al segundo capítulo, instancia en la que San Lorenzo dio vuelta el marcador en los últimos minutos para encaminar el trámite, revertir la desventaja inicial e igualar la serie. El elenco de Santander sufrió una merma -lógica- en su efectividad y Quimsa aprovechó para reducir a siete puntos una diferencia que había sido de 23. El Cubanazo Romero fue el estandarte de la reacción con once puntos durante el tercer cuarto que en Boedo cerraron aliviados gracias a la aparición de Fjellerup, Aguirre y Vildoza para marcharse al descanso con un margen de 13 puntos a favor. 

El último parcial fue todo de San Lorenzo, una reacción a la altura de las circunstancias después del susto del tercer chico. Quimsa apenas pudo anotar diez puntos durante los diez minutos del cuarto y el Ciclón volvió a lucirse en ambos costados de la cancha. Acuña fue un Torazo en rodeo propio y ajeno, Vildoza apareció en todo su esplendor con nueve de sus 22 puntos, Aguirre manejó los tiempos del partido a la perfección y construyó una dupla letal con Romano en el poste bajo para ponerle punto final a una noche casi perfecta que aclaró definitivamente el horizonte de un San Lorenzo que saborea su quinto cetro consecutivo. 

Por Matías Baldo / Fotos: Marcelo Endelli – La Liga Contenidos

Sigue leyendo

Deportes

Un Ciclón de sonrisas: San Lorenzo empató las Finales frente a Quimsa

Publicado:

Lo hizo a puro corazón y defensa en una destacada actuación en la segunda mitad del juego, que ganó 48-33. El martes, a las 18 horas, celebrarán el tercer juego en busca de un campeón.

Por Pablo Nudenberg

San Lorenzo debía reaccionar. No podía permitirse quedar 0-2 si quería seguir soñando con el histórico pentacampeonato. Y lo hizo, con mucho carácter y defensa en la segunda mitad (la ganó 48-33). Una reaccionó que le permitió ganar 81-72 y empatar esta apasionante final. La ferocidad defensiva, el corazón de sus veteranos y el talento de sus estrellas, José Vildoza y Maxi Fjellerup, fueron sus argumentos para llegar al martes (a las 18) con mayor ilusión.

Actitud, intensidad y solidez. Esos fueron los valores que llevaron al Ciclón a ganar un partido que le fue desfavorable durante 30 minutos, pero que terminó remontando gracias a una inexpugnable defensa en el cuarto final, en el que se impusó por 22-12. El talento de Fjellerup (16 puntos) fue clave para sostener al conjunto de Boedo durante los momentos más complicados, junto a la presencia del Penka Aguirre (16) en el momento de mayor desventaja, el desequilibrio de José Vildoza (21) para romper la resistencia rival, y las apariciones del Faca Piñero (9) y Toro Acuña (7) desde el banco. En lo colectivo, los 10 recuperos y los 26 tantos de contragolpe son las estadísticas que marcan la fortaleza defensiva que los condujo al triunfo.

En la mañana del Templo del Rock, el que empezó más despierto fue San Lorenzo, enfocado en defender su aro y encontrar tiros abiertos en el otro costado. Tras una bomba de Aguirre, que colocó la diferencia en seis unidades, apareció la figura de Brandon Robinson para despertar a la Fusión. Aún bien marcado, el foráneo no paró hasta dar vuelta el tanteador, lo que contagió a sus compañeros. 

Estando más despierto, el campeón del Súper 20 armó su muralla y se cerró en el perímetro. Los de Boedo fallaron sus siguientes 14 triples en el primer tiempo, pero cuando parecían haber perdido la brújula, el DT Silvio Santander le abrió los ojos a sus dirigidos: “Si defendemos en primera línea el ataque va a fluir”, marcó en un tiempo muerto. Así fue.

El Ciclón recuperó siete pelotas desde entonces y anotó diez unidades de contragolpe. A pocos minutos del entretiempo, Mauro Cosolito se dobló la muñeca y debió salir con mucho dolor. Todo parecía favorable al azulgrana, pero el conjunto santiagueño sostuvo su intensidad defensiva, y gracias al poder de su banco, logró tomar ocho de luz, ventaja que fue recortada por José Vildoza en la última bola previa al descanso. 

El tercer cuarto fue una batalla, en la que San Lorenzo comenzó perdiendo. La agresividad defensiva que los mantuvo en juego durante la primera mitad los llevó a cometer una gran cantidad de infracciones. Entre ellas, Fjellerup alcanzó la cuarta personal, lo que lo llevó al banco. Tras caer en una desventaja de 10, el Penka fue quien tomó la posta. El vigente campeón, con su jerarquía y experiencia, empujó a los suyos de regreso. Vildoza, con dos bombas claves, colocó a los suyos a un punto de cara a los últimos diez minutos. 

Con Fjellerup en problemas, San Lorenzo necesitaba que aparecieran sus suplentes para sostenerse en el juego. Allí fue cuando el experimentado Piñero, el agresivo Acuña y el explosivo Luis Montero pusieron la cara por el equipo, con 15 de los 22 tantos que anotaron en el cuarto final. Pero no fue sólo una cuestión de los relevos. El Cuervo recuperó esa ferocidad en primera línea que demostró en semis y cuartos, y que resultó impenetrable tanto para Instituto como para San Martín.

Los cambios en los bloqueos directos, el salto adelante de sus gigantes para impedir los pick and roll, y la energía para resolver en contraataque fueron demasiado para un Quimsa que buscó a Ismael Romero en el poste bajo, pero nunca le pudo hacer llegar la pelota. Con Robinson doble marcado, perdiendo gran cantidad de balones, y Copello imposibilitado de encontrar a sus compañeros, la Fusión nunca le encontró la vuelta. El tetracampeón administró los tiempos en el cierre y consiguió el ansiado triunfo, que le da paridad a la serie final y le permite seguir soñando con ahondar más la historia en nuestra competencia.

Sigue leyendo

Deportes

Boca Unidos derrotó 1-2 a Douglas Haig en calidad de visitante

Publicado:

El encuentro se disputó en la localidad de Pergamino, provincia de Buenos Aires. Este partido correspondió a la quinta fecha del Torneo Federal A, en donde Boca Unidos ya se ubica quinto del grupo B. Los goles del visitante los anotaron Martín Peralta a los 33 minutos del primer tiempo y Leonel Niz a los 46 del complemento, mientras que el gol para los locales lo anotó Bulgarelli a los 29 de la segunda parte.

Boca Unidos se llevó un triunfazo derrotando por 2 a 1 a Douglas Haig en Pergamino, localidad de provincia de Buenos Aires. El partido se disputó en el marco de la quinta fecha del Torneo Federal A y con este excelente resultado, el conjunto correntino subió hasta la quinta posición del grupo B, sumando 8 puntos.

El partido había comenzado con un leve dominio por parte del equipo correntino pero sin poder llegar claramente al arco contrario. Tuvo que esperar hasta el minuto 33 de la primera parte para que Martín Peralta cace una pelota que cayó en el segundo palo tras un centro para estampar el 1 a 0 parcial e irse con ese resultado al descanso.Primer gol de Boca Unidos.

En la reanudación del partido, Boca Unidos siguió contando con chances relativamente claras de marcar el segundo (principalmente con Gonzalo Ríos) pero no concretó y eso posibilitó la reacción del rival. Hasta que llegó el empate en los pies de Bulgarelli a los 29 minutos del segundo tiempo, por lo que parecía un gol que sellaba el resultado final.Gol de Douglas Haig.

Pero Boca Unidos tuvo una reacción importante y, a pesar de salvarse en varias ocasiones de recibir el gol definitivo por parte de Douglas Haig, pudo convertir su segundo y definitivo gol luego de una gran definición de Leonel Niz en tiempo de descuento, a escasos minutos del final del partido.Segundo gol de Boca Unidos.

De esta manera, Boca Unidos se llevó un importantísimo triunfo de visitante, ascendiendo hasta la quinta posición del grupo B.

Sigue leyendo
error: