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Una enfermera fue fotografiada tras realizar 200 hisopados en 8 horas

La foto data del 6 de enero, día en el que su jornada empezó a las 8 y, para las 11, ya había hisopado a 99 personas.

La profesional de la salud esquinense cuenta en primera persona cómo vive el día a día de la pandemia de coronavirus y pide conciencia a la sociedad.

Elena Gómez es enfermera en el hospital San Roque de Esquina, provincia de Corrientes, y fue fotografiada mientras trabajaba en la guardia del retén de Guayquiraró, en medio de una ardua jornada laboral en la que hisopó a 200 personas en 8 horas. La imagen se viralizó en redes sociales y puso a la vista el agotamiento de todo el personal de salud a más de 10 meses del inicio de la pandemia en Argentina. La mujer se mostró molesta por las fiestas y reuniones clandestinas y remarcó que el personal de Salud está cansado. “Estaba en la guardia y, en un momento de agotamiento, me senté, respiré hondo y pude decir: ‘Gracias, Dios, por otro día’, en ese instante mi compañero me tomó la fotografía”, detalló la mujer en diálogo con el diario República de Corrientes.
Según cuenta Elena Gómez, ese día comenzó con su jornada a las ocho de la mañana y en apenas dos horas ya había hisopado a 99 personas que querían ingresar a la ciudad. Al ver la gran cantidad de gente que estaba a la espera, pidió refuerzos y a las horas la reemplazó su jefa, pero para ese entonces ya había realizado 200 hisopados. Durante una jornada común, la mujer explicó que hacen unos 50 hisopados promedio pero que por los permisos recientes se había incrementado la cantidad de visitantes.

La imagen fue tomada durante las jornadas en las que se había habilitado el permiso para fin de año. Gómez asegura que “en pocas horas fue un caos, había gente que vino de Ushuaia para ver a sus familiares”. La demanda que están viviendo los profesionales de la salud es agobiante pero la enfermera asegura que la vocación es más fuerte: “Sentía que me desvanecía, miro a la ruta y veo muchos autos, pensé en las familias que estaban esperando y seguí”, contó.

Otro factor determinante de la situación fueron las altas temperaturas, que se evidenciaron aún más con el uso de doble barbijo, cofia, mameluco y camisolín. “Sentía que me iba a desvanecer, mis piernas estaban muy cansadas y le pedí a un paciente que me esperara dos segundos porque no me sentía bien. Pedí a uno de los chicos un sorbete, que me paso por el costado del barbijo mientras tomo agua. Pienso que la gente no puede padecer calor y seguimos hisopando”, comentó la profesional de la salud. La mujer de 32 años remarcó que le preocupa la situación de sus abuelos y su madre ya que forman parte del grupo de riesgo. “Pienso en ellos y que los podemos contagiar, los veo muy poco desde que todo esto empezó y da mucha bronca cuando vemos fiestas y reuniones. En Esquina están habiendo muchas y nosotros estamos cansados”, afirmó. Al mismo tiempo, Elena comentó que en varias oportunidades los conductores cuestionan estos controles pero fue contundente: “Sí, es cansador para ellos y también para nosotros que nos hisopamos todas las semanas para estar tranquilos de que no llevamos el virus a nuestras casas”. Además la mujer contó que ya se colocó la vacuna y según manifestó, eso le lleva un poco de tranquilidad. Sin embargo, volvió a remarcar que la responsabilidad es de todos: “Es fundamental que no haya aglomeraciones”. (Fuente www.perfil.com).

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