Muchas personas recurren a los lavarropas para mantener sus prendas limpias, en gran parte por su practicidad. Sin embargo, es necesario tener en cuenta ciertos trucos para alargar la vida de los jeans, polos y demás prendas, y las bolas de aluminio pueden ser de gran ayuda para cumplir con ese objetivo.
El papel aluminio será clave para hacer que tu ropa tenga “más tiempo de vida” y evitar que se arruine en medio de los lavados. Esta clase material es capaz de repeler las pequeñas descargas eléctricas de los equipos electrónicos, donde están incluidos los electrodomésticos.
El aluminio tiene un papel interesante a la hora de repeler las descargas eléctricas, después de todo el lavarropas puede desprender cierta electricidad a las prendas cuando estas chocan contra su superficie o con el roce entre sí. Este problema derivará en la rotura de los tejidos.
Para este dilema de la vida diaria podemos usar las “bolitas de aluminio”; estas tendrán que ser del tamaño de una bola de golf o tenis. Se introducen unas tres de ellas dentro del circuito de lavado para que sus efectos sirvan de “antiestática” mientras la ropa se lava.
Usar el suavizante de preferencia para ayudar a no aumentar el problema de la estática entre jeans, polos o pantalones. Se recomienda comprar aquellos que no sean muy abrasivos, especialmente cuando se trata con colores complicados como el negro y el blanco.
Por otro lado, el secarropas también es otro objeto que produce estática molesta que puede alterar tus prendas. Para ello, se recomienda usar papel de aluminio que rodé este artefacto a la hora de usarlo para secar las prendas.
Algunas de las funciones más discutidas del papel de aluminio son las de conservar, envolver y cocinar alimentos:
Este material es altamente usado como “conductor término”, dado que se emplea como utensilio de cocina y también en pistones de motores de combustión interna. Por otra parte, es un material ideal como envoltorios para botellas y latas de fácil apertura.
Por otra parte, este tipo de material es ideal para la elaboración de explosivos y fuegos artificiales. Entre la composición del aluminio podemos encontrar alumbres (sulfato de aluminio), ideal para el tratamiento de aguas y alúmina. Óxido de aluminio, que es usado en abrasivos y revestimiento de hornos.
La forma más rápida de retirar la estática de la ropa es con una toallita para secarropas. Por otro lado, la electricidad estática en la ropa ocurre cuando una prenda de tela sintética permanece en contacto con otra por mucho tiempo; los electrones colisionan entre sí, lo que genera cierta carga eléctrica. Esto suele suceder, frecuentemente, en el lavarropas o cuando se usa el secarropas.
En ocasiones se adopta por instalar puertas de aluminio en los baños de casa debido a su gran resistencia a los cambios climáticos y al desgaste. Si el aluminio no está forrado con un material contra el vapor, este puede desarrollar una fina capa de óxido de unos pocos milímetros que evita que el metal reaccione con el agua. De hecho, si la corrosión avanza, se puede llegar a librar gas hidrógeno que es inflamable.
Se estima que el aluminio puede durar más de 40 años cuando se emplea en la construcción y más de 80 años si es usado solo en marcos de ventanas o ambientes caseros.
Por otro lado, el aluminio es considerado un elemento metálico muy abundante en la tierra; es uno de los más livianos y su color plateado lo hace fácilmente reconocible.
Los lavarropas convencionales pueden tener una vida longeva que roza los 11 años y tres meses, aunque hay modelos que pueden alcanzar los 16 años; mientras algunos otros solo llegan a los nueve años de uso, según la Organización de Consumidores y Usuarios.
De hecho, antes de comprar un lavarropas se debe procurar que tenga la capacidad de carga que se necesita y cómo funcionan las revoluciones estándar para los correctos lavados. El consumo de agua también es importante.
Un lavarropas común puede tener alrededor de 5100 ciclos de lavado, sin embargo, electrodoméstico de menos gama pueden tener 4000 ciclos, mientras que las más modernas rondan los 8000 ciclos o más.
Antes de ingresar la ropa al lavarropas, es preferible colocar una toallita húmeda en el artefacto: actuará como absorbente para los rastros de pelo entre las telas. En ese sentido, aconsejan no meter más de tres toallitas húmedas en la máquina.
Las revoluciones de un lavarropas es una de las características más importantes. Este factor puede hacer que su precio se eleve, ya que también brinda el poder centrifugado al electrodoméstico.
El papel aluminio puede ser usado de forma inteligente en la cocina, especialmente cuando se trata de conservar, envolver y cocinar ciertos alimentos; además de una larga lista de usos. Si se usa a menudo para envolver comida, se recomienda poner la parte que brilla hacia afuera y el lado mate hacia dentro, en otras palabras, que haga contacto con el alimento.
Limpiar el tambor de el lavarropas con vinagre evitará malos olores, bacterias y cal. Añadir media taza de vinagre blanco en el dispensador de detergente y seleccionar un programa de lavado normal, a unos 30º o más, es fundamental para que el tambor quede impecable.
Lavarropas con sistema de burbujas. No dañan la ropa, al contrario que las otras. Consumen bastante agua. No necesitan demasiada electricidad.
Los lavarropas de carga frontal son los más eficientes del mercado. Se recomienda optar por estos modelos si el objetivo es un consumo de agua por lavarropas menor. Sus movimientos son de golpe y caída, lo que proporciona una mejor circulación del líquido.
Realizar un lavado entre 40º y 60º C una vez al mes. Además, para ser más efectivo, se pueden añadir dos o tres vasos de vinagre blanco en la cubeta para limpiar el lavarropas por dentro y eliminar el mal olor.
Los lavarropas tipo tambor pueden girar alrededor de un eje horizontal; así es cómo lava la ropa con la acción de volteo. Los lavarropas de carga frontal no necesitan agitador ni impulso, por lo tanto, son más delicados que los de carga superior.
Las fibras de las prendas sintéticas pueden ser complicadas de lavar, especialmente si son de nylon, fibras de poliéster o fibras acrílicas. Es muy posible que el choque con el tambor del lavarropas estas queden con “estática” que llegan a molestar al tacto.
Se clasifican los polos de dos maneras: los de cuello italiano, tradicional y los de tipo mao que son más finos. Incluso hay algunos cuellos de tela que tienen cierre.
Para que la ropa no se enrede en el lavarropas, es posible usar bolitas de aluminio para acabar con el dilema. Este material absorbe la energía electromagnética del lavarropas y evitará que la ropa esté susceptible a aglomerarse.
Lo más probable es que las prendas comiencen a “abombarse” por la acumulación de la humedad dentro del lavarropas. E incluso, puede haber presencia de hongos y más microorganismos que estropean la ropa con el pasar de las horas.
Por Jorge García

