A pocos días del inicio del Carnaval de Esquina, una celebración que se encamina a cumplir 60 años de historia, lo que predomina no es el clima festivo sino la incertidumbre. Si bien confirmaron las fechas tentativas para los días 31 de enero, 7 y 14 de febrero—, los aspectos centrales del evento aún no han sido confirmados oficialmente.
La primera gran incógnita es el lugar de realización. Aunque se menciona de manera informal a la avenida Hipólito Irigoyen como posible escenario, no existe comunicación oficial al respecto. Tampoco se conoce el valor de las entradas: se especula con que se mantendrían los precios del año pasado, pero no hay certezas. Lo mismo ocurre con la infraestructura: ¿habrá sillas, tribunas, palcos? Hasta el momento, no hay definiciones.
Hay banderazos previos a la coronación ?
A esta altura del calendario, en ediciones anteriores, ya se encontraban en marcha los trabajos de montaje de tribunas y estructuras. Hoy, en cambio, no hubo anuncio oficial, ni presentación del carnaval, ni conferencia de prensa para brindar detalles que lleve tranquilidad a la comunidad y a turistas.
Este escenario contrasta fuertemente con el esfuerzo de las comparsas, que ya tienen definidos sus temas, figuras, diseñadores y se encuentran trabajando intensamente en sus ensayos. Por las noches, las baterías resuenan afinando cada ritmo, demostrando compromiso y pasión. Sin embargo, entre vecinos, comerciantes y potenciales asistentes, la pregunta se repite: ¿qué está pasando con la organización del carnaval?
El Carnaval de Esquina es mucho más que un espectáculo: es cultura, tradición e identidad. Es una de las expresiones más representativas de la ciudad y merece respeto, planificación y claridad. Hoy, a muy pocos días de su inicio, todo parece estar sostenido por un hilo demasiado frágil. Lo que debería vivirse como una fiesta popular, se transforma en una incógnita.
Cabe recordar que en los últimos años, bajo la organización de la empresa privada Celta, la mejora fue notable en distintos aspectos del carnaval. La pregunta inevitable es si alguna vez esta celebración será pensada y sostenida como una verdadera política de Estado, más allá de gestiones y coyunturas.
Según lo previsto, participarán las comparsas Carú Curá, Yasi Berá, Samba Show y Yeroquí Porá, listas para volver a brillar. Solo resta que la organización esté a la altura de una fiesta que Esquina supo construir durante seis décadas.
Los carnavales de Esquina regresan a la avenida con fechas confirmadas


