Claudio “Chiqui” Tapia participó este lunes de la gala por los diez años de la asunción de Alejandro Domínguez al frente de la Conmebol. El encuentro reunió a una amplia nómina de dirigentes de peso del fútbol sudamericano y mundial, entre ellos el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y referentes centrales de la dirigencia argentina como Juan Román Riquelme, Stefano Di Carlo y Diego Milito.
El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino publicó dos mensajes en su cuenta de X en los que dio cuenta de su asistencia a la ceremonia. En el primero, realizado durante la noche del lunes, Tapia agradeció la invitación del titular del organismo sudamericano y escribió: “Disfrutamos de un gran evento a la altura de lo que fue esta década de gestión”. Ese mensaje estuvo acompañado por cuatro fotografías que mostraron la magnitud del encuentro y el nivel de los dirigentes presentes.
En una de las imágenes difundidas se observó a Tapia junto al presidente de la Conmebol desde 2016. En otra fotografía aparecieron, además, Diego Milito y Juan Román Riquelme, actuales presidentes de Racing Club y Boca Juniors, respectivamente. Una tercera imagen volvió a incluir a Tapia y a Domínguez, que salieron acompañados por el titular de la FIFA y Stefano Di Carlo, presidente de River Plate. Mientras que la cuarta volvió a reunir en un mismo plano a Infantino, Riquelme, Milito, Tapia y Domínguez.
Aproximadamente una hora después de la primera publicación, Tapia realizó un segundo posteo con otra fotografía de la misma ceremonia, en la que volvió a aparecer junto a los mandatarios de FIFA y Conmebol. “Detrás de cada paso que dé está el presidente Alejandro Domínguez pensando en el desarrollo y crecimiento de nuestro querido fútbol sudamericano, hay un equipo que siempre va a estar acompañando”.
La participación de Tapia en la gala se produjo en el marco de un escenario en el que se lo vincula con presuntos casos de corrupción. En ese marco, el 22 de enero, LA NACION informó sobre una reunión que el presidente de la AFA mantuvo con dirigentes del ascenso en la sede de la calle Viamonte, en la que defendió públicamente a Pablo Toviggino, tesorero de la entidad, y rechazó las acusaciones que pesan sobre su administración. En ese encuentro, Tapia se mostró fortalecido internamente y desafiante frente a quienes cuestionan su conducción.
En aquel contexto, el titular de la AFA remarcó que no existe una imputación formal en su contra. La reunión, marcada por un fuerte hermetismo, fue interpretada como una demostración de apoyo político interno, especialmente desde el ascenso y el Consejo Federal, sectores que constituyen uno de los principales respaldos de la actual conducción.

