Las altísimas temperaturas que afectan el área metropolitana de Buenos Aires ya no solo son motivo de padecimiento y de conversación cotidiana de los habitantes que no encuentran alivio ni durante la noche, con un descanso interrumpido por el agobio. Ahora, pasaron a los registros oficiales: los meteorólogos confirman que la ciudad de Buenos Aires ingresó desde ayer en la primera ola de calor del verano.
Un evento de este tipo se define cuando las marcas máximas y mínimas igualan o superan, por lo menos durante tres días consecutivos y en forma simultánea, ciertos valores umbrales que dependen de cada localidad. Para la Capital deben cumplirse dos condiciones cada jornada: una mínima superior a 22°C y una máxima mayor a 32,3°C.

