El Gobierno ya tendría redactado el decreto que eliminará las retenciones a la exportación de autos. Según pudo averiguar LA NACION, lo único que limita su publicación es la recaudación, que viene de tener una caída en términos reales del 9,7% en febrero.
Dependerá entonces del resultado que informe la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) en relación a marzo lo que determine si el decreto se publica en lo inmediato o si se posterga un mes más.
Acorde a lo confirmado a este medio, las terminales automotrices nucleadas en la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) ya fueron informadas de la decisión. “El decreto está escrito, pero hay que ver los números de la recaudación para avanzar. La promesa es para abril“, comentó una fuente consultada.
De esta manera, el objetivo es que la reducción sea escalonada a partir de abril y que el impuesto llegue a cero en diciembre. “Así, a partir de 2027 ya no existiría”, remarcaron a LA NACION.
“Es algo que se viene trabajando con el Gobierno desde hace tiempo y que va a tomando forma”, añadieron desde el sector quienes, además, remarcaron “urgencia” por la sanción de este decreto.
Se estima que el impacto de su eliminación es de US$500 por vehículo. Como antecedente, en 2021 el Gobierno de Alberto Fernández había implementado una exención de derechos de exportación para volúmenes por encima de las 137.000 unidades que finalmente no fue renovado (venció en julio 2025). Las conversaciones entre Adefa y la cartera de Economía habían girado en torno a la vuelta a ese esquema o la eliminación de las retenciones. El Gobierno habría optado por la segunda opción.
La Argentina es uno de los únicos 12 países que cuentan con impuestos a las exportaciones. El selecto listado, además de contemplar a nuestro país, lo completan Camerún, Camboya, Costa de Marfil, Guinea, Indonesia, Irán, Kazajstán, Uganda, Rusia, Tanzania y Uzbekistán.
“Está dentro de los tres impuestos más distorsivos junto con Ingresos Brutos y el impuesto a créditos y débitos bancarios. Afecta la competitividad de nuestros productos en forma contundente“, definió César Litvin, CEO de Lisicki, Litvin & Abelovich.
“Ninguno de nuestros competidores lo tiene: ni México, ni Brasil, con lo cual el exportador argentino está en situación de desventaja en relación a otros. En mercados competitivos, desalienta a la producción», remarcó.
Las automotrices vienen pidiendo que se trabaje en este tema hace ya varios años. El Gobierno, en contraparte, remarcó en varias oportunidades que “la prioridad es mantener el equilibrio fiscal”.
“En la década del 90, Brasil tenía este impuesto y lo eliminó. A partir de esa eliminación, tuvo un boom productivo, le generó mayor competitividad y actividad económica», recordó Litvin.
Actualmente, la aplicación de derechos de exportación implica una alícuota nominal del 4,5% al valor exportado. Eso es trasladado al precio de exportación y, por ende, el encarecimiento de la unidad argentina frente a otros países que no tienen ese gravamen.
El escenario es una pérdida de la competitividad, la dificultad para ganar mercados nuevos y, en definitiva, el desaliento a la producción destinada a la exportación. “La Argentina podría tener muchos más proyectos e inversiones si este impuesto no existiera”, explicó otro especialista a este medio.
El siguiente paso, según comentó Litvin, debería ser la eliminación de impuestos a débitos y créditos. No obstante, señala que uno de los más importantes a quitar es Ingresos Brutos, aunque reconoce su dificultad por tener tanto peso en la recaudación privincial.
“Sin Ingresos Brutos, las provincias quedan con muy baja recaudación, pero es el peor de todos”, cerró.

