Desde chico, el hijo menor de Stefano Casiraghi y la princesa Carolina de Mónaco (68) comparte con su familia su pasión por los deportes de nieve. De hecho, gran parte de las celebraciones de Año Nuevo de su infancia y adolescencia tuvieron lugar en los más exclusivos centros invernales de Europa. Este año, y fiel a su tradición, Pierre Casiraghi (38) eligió Saint-Moritz, en los Alpes suizos, para viajar con su mujer Beatrice Borromeo (40) y sus hijos, Stefano (8), Francesco (7) y la pequeña Bianca, de dos meses.
Casiraghi y su hijo Stefano
disfrutan de la nieve con
sus tablasMB
La tribu monegasca se trasladó en un jet privado y, tal como suele hacer cada año, se hospedaron en el selecto club Corviglia. Pierre aprovecha todas las mañanas para practicar snowboard con sus hijos y las fotos lo muestran en una de esas jornadas con un conjunto de Moncler en su rol más tierno: el de instructor de sus chicos. Juntos esquiaron, subieron y bajaron de las telesillas y coronaron las caídas con risas y los logros con aplausos, mientras Beatrice cuidaba a Bianca. Además del deporte, el matrimonio Casiraghi disfrutó de una nutrida vida social que incluyó un reencuentro con el heredero de una de las mayores fortunas navieras del mundo, Stavros Niarchos III (41, nacido en Nueva York, pero de origen griego) y su mujer, la filántropa rusa Dasha Zhukova (44).

Saint Moritz con Bianca
–su beba de dos meses–
en brazos (al fondo, el jet
privado en el que viajaron)MB

hijo de Carolina
de Mónaco se
divierte en los
Alpes suizos a bordo de su tablaPHOTO ONE.

