Entrevista exclusiva- Andrea Bisso desde Israel: “Las alarmas son parte de nuestra rutina diaria”

EDUARDO SCHWEIZER
5 Lectura mínima

En el programa Actualidad Esquina TV, dialogaron en exclusiva con Andrea Bisso, periodista y creadora de contenido peruana radicada en Israel, quien relató en primera persona cómo es vivir en medio del conflicto que atraviesa la región.

Desde Tel Aviv, donde reside hace dos años, Andrea describió una realidad marcada por las alertas constantes y la necesidad de adaptarse a una vida bajo tensión. “Nos levantamos, vamos al refugio, volvemos, desayunamos y nuevamente refugio. Son como pausas obligadas en el día”, explicó.

Bisso vive en Israel desde hace ocho años. Inicialmente se instaló en el norte del país, pero al mudarse a Tel Aviv percibió con mayor intensidad el impacto del conflicto. “Las alarmas pueden sonar cada dos horas, y lo más difícil es la madrugada: levantarse a las 3, 4 o 5 de la mañana para correr al refugio genera un desgaste físico y mental muy fuerte”, señaló.

A pesar del contexto, destacó que su trabajo no se vio gravemente afectado, ya que se desempeña desde su casa como editora de video. Sin embargo, reconoció que la tensión constante influye en la vida cotidiana: “Siempre hay que estar atento al celular, a las alertas, y saber dónde hay un refugio cercano. Vivir con esa incertidumbre es incómodo”.

Cómo funcionan las alertas y refugios

Andrea explicó que el sistema de alerta funciona en etapas: primero reciben una notificación en el celular con algunos minutos de anticipación, y luego suena la sirena que indica que deben estar dentro del refugio. En Tel Aviv, el margen de reacción puede ser de apenas un minuto y medio.

En su caso, no cuenta con refugio dentro de su vivienda, por lo que debe trasladarse unas dos cuadras junto a su esposo y su gato. “Agarro la mochila de emergencia y salimos corriendo”, contó.

El refugio al que asiste es público, subterráneo y con capacidad para unas 500 personas. Está construido con materiales reforzados y cuenta con servicios básicos como baños y aire acondicionado. “Cada persona lleva lo suyo: comida, medicamentos, lo necesario. Generalmente estamos entre 10 y 20 minutos, aunque alguna vez fueron hasta dos horas”, detalló.

También relató cómo se convive con mascotas en estos espacios: “Hay muchos perros, a veces se alteran, pero la gente sabe manejar la situación”.

El impacto emocional y la percepción del conflicto

Consultada sobre el miedo, Andrea fue sincera: “Siempre está, pero después de conflictos anteriores uno se acostumbra. Más que miedo, hoy siento cansancio”.

Además, hizo referencia a cómo se percibe la situación desde el exterior: “Hay muchas noticias amarillistas que exageran. Sí, estamos en guerra, pero la gente aquí mantiene cierta calma. No se ven escenas de pánico constante”.

Respecto al acompañamiento emocional, comentó que existen redes de apoyo psicológico disponibles, aunque en su caso se apoya principalmente en la fe: “Confío en que esto va a pasar y que volveremos a la tranquilidad”.

Un cambio de vida inesperado

Andrea llegó a Israel en 2018 tras conocer a su esposo en Perú. Aclaró que, en ese entonces, la situación era completamente distinta: “Era un país normal, tranquilo y muy seguro. El conflicto fuerte comenzó en 2023 y desde ahí todo cambió”.

Mientras su familia permanece en Perú, vive el día a día intentando transmitir tranquilidad a la distancia. “Mi mamá está muy preocupada, pero trato de que vea mi realidad y no solo lo que muestran las noticias”, expresó.

La entrevista finalizó de manera abrupta cuando Andrea recibió una nueva alerta en su celular, recordando en tiempo real la situación que atraviesa: una vida donde la rutina puede interrumpirse en cualquier momento.

“Gracias por el espacio. Cuando quieran, estoy disponible para contar más sobre lo que vivimos aquí”, cerró antes de dirigirse nuevamente al refugio.

Comparte este articulo