En el marco del inicio del ciclo lectivo, visitamos una de las salas del Jardín de Infantes Nucleado (JIN) N°53, ubicada en el barrio Colonia Bonzón, cerca de la Sociedad Rural y detrás de la Escuela N°623. Allí dialogamos con su directora, Griselda Visconti, quien brindó detalles sobre el funcionamiento de la institución, la matrícula y las actividades educativas.
La directora explicó que las actividades comenzaron con normalidad desde el 2 de marzo, con horarios completos en las salas de 4 y 5 años en los distintos sectores que conforman el jardín.
“El JIN 53 está compuesto por tres sectores: el de la Escuela N°279, que corresponde a Juan XXIII y funciona en el edificio nuevo inaugurado en la zona de calles Berón de Astrada; el sector de la Escuela N°623, conocido como la ‘Escuela Quemada’; y el de la Escuela N°621”, detalló Visconti.
Matrícula y vacantes
En cuanto a la matrícula, la directora indicó que en el sector de la Escuela N°279 la demanda superó ampliamente la capacidad disponible.
“En este sector tenemos cuatro salas —dos de 4 años y dos de 5 años, en turno mañana y tarde— con un total de 100 niños. Superamos la matrícula permitida: la reglamentación establece un máximo de 20 alumnos por sala, pero actualmente estamos trabajando con 25 niños en cada una”, explicó.
Por ese motivo, ya no quedan vacantes en esa sede, principalmente para familias de barrios como San Antonio, San Benito e Itatí.
En cambio, aún quedan lugares disponibles en otros sectores del jardín. En la Escuela N°623 funcionan una sala de 4 y una de 5 años en turno mañana, donde todavía hay vacantes. En la Escuela N°621 también quedan lugares disponibles: allí funciona sala de 5 en turno mañana y sala de 4 en turno tarde.
Plantel docente y recursos
El JIN N°53 cuenta con un equipo de nueve docentes, además de la directora, distribuidos entre los tres sectores.
Respecto al mantenimiento, Visconti destacó que la limpieza está a cargo de una empresa externa. “Desde el año pasado trabajamos con la empresa Nexo, que se ocupa de la limpieza de los establecimientos”, comentó.
También subrayó la incorporación de recursos tecnológicos en las salas. “Recibimos computadoras, impresoras y tablets para los chicos. En todos los sectores contamos con proyector y sala tecnológica, lo que permite incorporar herramientas digitales al trabajo en el aula”, explicó.
Inclusión y acompañamiento
Otro de los temas abordados fue el trabajo con niños que requieren acompañamiento pedagógico especial. Actualmente hay tres alumnos con docentes integradoras, financiadas a través de obras sociales.
Además, existen otros casos que requieren acompañamiento, pero aún no se puede solicitar formalmente el apoyo del sistema educativo porque las familias no completaron la documentación necesaria.
“Para pedir una maestra especial necesitamos al menos cinco niños con la documentación correspondiente entre los tres sectores. Nosotros orientamos a las familias, las guiamos para que tramiten el certificado y el CUD, pero muchas veces nos encontramos con falta de compromiso o dificultades para completar los trámites”, señaló la directora.
Según explicó, esta situación ya se había presentado el año pasado y obligó a tomar medidas como horarios reducidos o mayor acompañamiento de los tutores.
ñ}Servicio alimentario
En cuanto a la alimentación escolar, el jardín no cuenta con comedor, pero sí con servicio de copa de leche.
“Antes de que comenzaran las clases ya habíamos recibido la provisión. Los chicos desayunan al ingresar y luego toman una merienda antes de retirarse”, indicó Visconti.
El turno mañana funciona de 8:45 a 11:45, mientras que el turno tarde se desarrolla de 13:30 a 16:30.

