DAVOS, Suiza.- Nadie sabe si habrá un encuentro formal entre ambos aunque, interviniendo el mismo día —el miércoles, uno inmediatamente después del otro— en el Foro Económico Mundial de Davos (WEF), es casi imposible que Javier Milei y Donald Trump no posen al menos juntos para una foto. Con diferente potencia, pero en consonancia evidente, la presencia de ambos líderes en Suiza representa para muchos un símbolo de la anti-globalización en busca de un nuevo orden mundial.
El Foro de Davos, tradicionalmente lugar de encuentro de las élites económicas y políticas que promueven el multilateralismo y el libre comercio, será este año el escenario de una ofensiva ideológica sin precedentes. Dos personalidades encarnarán particularmente esa ruptura: el presidente argentino y su homólogo estadounidense, ambos portadores de un discurso radicalmente opuesto a los valores europeos de cooperación, diversidad e intervencionismo estatal.

