“Estoy de acuerdo con el ministro Cúneo Libarona sobre la nueva ley Penal Juvenil: a los menores hay que ponerlos en las cárceles, no en institutos”. A partir de esa definición, la exjueza de Garantías de San Martín, Gabriela Persichini, analizó en LN+ la reforma que impulsa el Gobierno para modificar la edad de punibilidad de los menores que cometen delitos.
“Si esta ley funciona, los menores van a empezar a tener miedo. Van a pensar dos veces antes de salir a robar: van a saber que no van a entrar y salir“, expresó Persichini.
En su análisis, la exmagistrada apuntó contra los institutos. “Son el verdadero problema, porque no resocializan y los menores se escapan, porque no tienen rejas ni seguridad”, expuso.

Si bien la letrada destacó que la nueva propuesta “se parece mucho al régimen carcelario de mayores”, considera elemental que “no se mezclen. Es decir, que haya una cárcel para hombres, para mujeres y también para jóvenes”.
En consonancia con el discurso del ministro de Justicia, para Persichini “no se puede seguir teniendo una ley de otro siglo. Porque ya quedó vetusta y los jóvenes de antaño no son los de ahora”.
Desde la óptica de la letrada, todo comienza en casa. “Así como algunos tenemos arraigada la cultura del trabajo, otros eligen delinquir desde pequeños. Por eso aprenden apenas nacen”, apuntó.
Sobre las similitudes que puede haber en una prisión de mayores y un instituto de menores, resaltó: “En ambos casos se practican deportes o hay hasta escuelas, pero está claro que hace falta hacer una modificación más profunda, porque la reincidencia sigue siendo altísima”.
Consultada sobre la viabilidad de la nueva norma, la exjueza de Garantías de San Martín trajo a colación su experiencia personal. “Fui 22 años jueza de mayores. Y al momento de ser sentenciados, muchos preguntaban por su mamá o su abuela: no caían de que iban a ir presos“, reveló.
“Por otro lado, más de una vez algún mayor, luego de ser sentenciado me decía: ‘Ah, pero yo antes salía así nomás’”, revivió Persichini. “Por cosas como estas, necesitamos que esta ley salga ya”, insistió.

Durante el epílogo de su relato, Persichini dejó entrever sus expectativas.
“A estos chicos por cuestiones de tratados internacionales los llaman ‘los niños’, pero que me disculpen: son delincuentes. Soy muy pesimista en todo lo que respecta a la resocialización de este segmento de la población», subrayó.
“Hoy por hoy hasta las comisarías están sobrepasadas de detenidos. Porque no hay lugar. Están superpobladas”, sentenció la exmagistrada, y remató: “Quizás al Gobierno no le da mucho rédito político decir que tiene que hacer cárceles pero, lamentablemente, tiene que hacerlo”.

