Para Latinoamérica y España el día 6 de enero representa una de las festividades más anheladas de la temporada navideña con la llegada de los Reyes Magos, sin embargo, en Estados Unidos esta fecha transcurre como cualquier otro día de invierno. La ausencia de dicha celebración no es una coincidencia, sino que se trata de una herencia cultural que, a diferencia de la tradición católica, centra sus energías festivas en Navidad.
Estados Unidos, al igual que otros países, no celebra el Día de Reyes debido a la herencia cultural y religiosa. La celebración de los Reyes Magos es una herencia directa del colonialismo español y de la interpretación particular que se le dio a esta tradición católica en España y sus antiguas colonias (Hispanoamérica).
Al ser Estados Unidos un país con una raíz cultural predominantemente anglosajona y protestante, no adoptó las festividades del calendario católico de la misma forma que los países hispanos. Sin embargo, la figura de San Nicolás (Santa Claus) ganó terreno en las últimas décadas.
La reinterpretación moderna de Papá Noel se convirtió en el estándar de las festividades navideñas en los países de influencia anglosajona, lo que desplazó y evitó que tradiciones como la de los Reyes Magos se establecieran de lleno.
Para la cultura estadounidense, el ciclo navideño concluye con el brindis de Año Nuevo, y las festividades de Navidad se consideran cerradas mucho antes del 6 de enero.
Además de EE.UU., existen otros países que no celebran a los Reyes Magos, especialmente aquellos con religiones mayoritariamente no cristianas (como en Medio Oriente o Asia) o aquellos con Estados laicos, recordó Los Replicantes.
Por su parte, Uruguay en Latinoamérica, cambió la festividad de los Reyes Magos por “Día de los Niños” por razones laicas. También, en este país la Semana Santa se rebautizó como Semana de Turismo, según CNN.
Por otra parte, en países como Italia la figura central el 6 de enero es la Befana, una bruja que sustituye completamente los Reyes Magos, de acuerdo con el sitio Conociendo Italia.
El origen de la tradición de los Reyes Magos es una mezcla de breves menciones bíblicas, relatos de evangelios apócrifos y construcciones culturales medievales, de acuerdo con National Geographic.
En lo que respecta a biblia, la única alusión de estos personajes aparece en el Evangelio de San Mateo. Sin embargo, el texto original no dice que fueran reyes, tampoco mencionan cuántos eran, solo que llevaron tres regalos (oro, incienso y mirra), y que eran astrólogos, ya que, en aquel tiempo, el término “mago” se utilizaba para referirse a sabios o astrólogos que interpretaban las estrellas.
En cuanto a los Evangelios Apócrifos, se fijó el número en tres para simbolizar la Santísima Trinidad y por el número de presentes. Entre sus regalos, el oro representaba su naturaleza real (metal de reyes), el incienso, su naturaleza divina (ofrenda a los dioses), y la mirra, sus futuros padecimientos como hombre.
La identidad de Melchor, Gaspar y Baltasar se consolidó mucho después (Edad Media). Los nombres aparecieron por primera vez en un mosaico del siglo VI en la basílica de San Apolinar el Nuevo, en Rávena (Italia).
En cuanto al origen de los regalos y el calzado, tiene una leyenda curiosa de dos amigos del Niño Jesús, que tristes de verlo descalzo por su pobreza, le regalaron sus propios zapatos. Los limpiaron y los dejaron en el balcón para que se secaran, al día siguiente, los zapatos aparecieron llenos de dulces y regalos como premio a su buena voluntad.

