Juan Manuel Sosa, Secretario de Obras y Servicios Públicos, expresó su preocupación por el estado de los aliviadores en la zona, algunos de los cuales no están funcionando correctamente. Sosa compartió su inquietud, que es compartida por muchos vecinos, debido a las persistentes lluvias de las últimas semanas.

«Estamos enfrentando una situación complicada debido a las condiciones climáticas. Nuestras calles de tierra, como es sabido, sufren mucho con las lluvias, y algunas de ellas llevan más de una semana deterioradas. Lamentablemente, no hemos tenido tiempo suficiente para realizar las reparaciones necesarias», comentó Sosa.
El Secretario pidió disculpas a los vecinos que están experimentando dificultades para salir o entrar a sus hogares, asegurando que el equipo municipal está trabajando arduamente para resolver estos problemas. Mencionó que las máquinas están listas para comenzar las reparaciones una vez que mejoren las condiciones, ya que intervenir en terrenos embarrados solo empeoraría la situación.
Uno de los puntos críticos mencionados por Sosa fue el Corsódromo, que se ha visto inundado durante tres días consecutivos después de las últimas lluvias. Explicó que la situación se agrava debido a la obstrucción de un desagüe principal que fue construido por la provincia en el pasado. Esta obstrucción ha causado que los desagües secundarios descarguen agua en lugares inapropiados, generando inundaciones inesperadas.
«El comportamiento del agua en esta zona es completamente atípico debido a esta obstrucción del desagüe principal. La empresa encargada de su mantenimiento obstruyó el desagüe para realizar trabajos, lo que ha generado problemas adicionales para los vecinos. Estamos en contacto con esta empresa para buscar una solución temporal, como tapar el desagüe afectado, hasta que se puedan realizar las reparaciones necesarias», explicó Sosa.
En cuanto al Boquerón y otras zonas de la ciudad, Sosa mencionó que los desagües están funcionando correctamente y no presentan problemas. Cada sector tiene su propio sistema de drenaje, y el Boquerón se encarga de evacuar el agua de su área correspondiente.
En conclusión, Sosa hizo hincapié en que la situación actual se debe a la obstrucción del desagüe principal, lo que ha generado un comportamiento inusual del agua en el Corsódromo. El municipio está trabajando en soluciones temporales y busca una colaboración efectiva con la empresa responsable para evitar futuras inundaciones y garantizar la seguridad de los vecinos.

