Novak Djokovic se convirtió en una leyenda del tenis. Sin fecha de vencimiento, el serbio, a sus 38 años, continúa alimentado su espíritu competitivo en cada uno de los torneos que le toca disputar.
Acompañado de los títulos, el deportista mantiene una rígida alimentación que no solo potencia su nivel, sino que le da un bienestar absoluto por fuera del circuito de la ATP. En antiguas entrevistas, Nole explicó cuál fue el punto de inflexión y cómo modificó sus hábitos en pos de agigantar su figura.
Djokovic debutó en el circuito ATP en el año 2004 cuando disputó el Abierto de Umag (Croacia). Por ese entonces, con 17 años, el serbio demostraba condiciones ante el público. Dos años después, con una realidad completamente diferente, Nole siguió con la fórmula de incluir gluten, lácteos y azúcar refinada a su dieta. Esta combinación lo llevó al puesto número 2 del ranking ATP, hasta que ciertas complicaciones para hacerle frente a Roger Federer y Rafael Nadal le hicieron replantear qué tenía que mejorar para llegar a la cima.
“Todavía no era número 1 y tuve un periodo de tres años donde no gané un Grand Slam. Estos dos chicos (por Federer y Nadal) me ganaban todos los partidos, a pesar de que los disputaba físicamente”, explicó Nole.
A partir de ahí, decidió visitar a un profesional donde experimentó un “viaje transformador” al enterarse que tenía intolerancia al gluten: “Me estaba estropeando el intestino. También dejé los lácteos que me generaban inflamación”.
Al hacer los ajustes necesarios para equilibrar su organismo, Nole aseguró: “Me comprometí con la alimentación y eso mejoró mi claridad mental; mi recuperación fue mejor al igual que la toma de decisiones”.
Luego del volantazo en 2010, Nole entró en un espiral ascendente en su carrera: “Experimenté un gran impulso de energía y transformación. Estuve invicto en 40 partidos, logré tres Grand Slam y me convertí en número uno del mundo”.
La alimentación es un pilar fundamental en la vida del ser humano. Uno de los ejemplos más contundentes es el de Novak Djokovic, que construyó, en base a eso, una imagen inquebrantable desde lo deportivo con la conquista de 101 títulos.
Desde el inicio del día hasta la noche, el deportista hace gala de su profesionalismo dosificando las dosis de alimento para consumir lo justo y necesario. El desayuno, una comida importante que activa al cuerpo, consiste en tomar una bebida con agua tibia, limón y sal, lo que desintoxica el cuerpo de gérmenes.
Otro batido que está presente es el “smoothie verde” compuesto por apio, espinaca, algas y frutas. En algunas entrevistas, Nole indicó que esta bebida es ideal antes de comenzar sus entrenamientos.
En cuanto a la alimentación solida, se conoció que mezcla avena, frutas y miel para brindar una fuente de energía diaria. A ello, le suma carbohidratos vegetales como la quinoa, arroz y ensaladas.
Por último, y no menos importante, Djokovic practica el ayuno intermitente, permaneciendo, de esta manera, entre 14 ó 16 horas sin comer para optimizar su rendimiento.

