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Desde su habitación en la casa familiar de San Salvador de Jujuy, David María Carrillo se muestra serio y formal cuando contesta las preguntas a través de una videollamada. Presta mucha atención y cuando no entiende algo lo aclara con sinceridad.
Después de las primeras palabras, se suelta un poco y cuenta cómo el trabajo le cambió la vida. Dice que le permitió ganar dinero para comprar lo que necesita o le gusta. También habla sobre lo que prefiere hacer ahora: bailar, leer, dibujar, estudiar portugués y pasar tiempo en la computadora.
David María tiene 48 años, trabajó durante 20 años en el Poder Judicial de Jujuy y a principios de febrero se convirtió en la primera persona con síndrome de Down en acceder a una jubilación en esa provincia, según anunció la asociación Todos Juntos Jujuy, una organización que acompaña a unas 300 personas con discapacidad intelectual y a sus familias en la búsqueda de inclusión e independencia.
—¿Qué importancia tuvo para vos el trabajo?
—Me cambió la vida porque me permitió ganar plata y ahorrar. Me pude comprar una notebook, un celular, un reloj y ropa nueva.
Mientras responde, se para para mostrar su placard, muy prolijo, en donde se nota su preferencia por las camisas cuadriculadas de mangas cortas.
—¿Qué sentiste cuando conseguiste el puesto?
—Estaba muy contento porque me dio más independencia y autonomía. No me puse nervioso ni siquiera el primer día. Trabajaba tres horas por día, cuatro veces por semana.
—¿Te costó adaptarte?
—No, la rutina fue fácil para mí. El día anterior preparaba la ropa que me iba a poner, el pendrive para hacer un backup de mi trabajo al final de la jornada y una manzana. Los primeros años iba solo, en bicicleta o caminando, pero los últimos me llevaba y me buscaba mi papá en el auto.
—¿En qué consistían tus tareas?
—Al comienzo cosía expedientes en el archivo de Tribunales, y los llevaba y traía. Después pasé a la Cámara Civil y Comercial N°1 y durante la pandemia empecé a transcribir decretos en la computadora, que me encanta.
De a ratos se olvida de que ya no trabaja y habla en presente, como si todavía estuviera realizando sus actividades en los Tribunales.
—¿Cómo era el vínculo con tus compañeros?
—Siempre me ayudaron un montón. Los extraño y los voy a visitar cuando puedo. La gente es buena conmigo, nunca me discriminaron ni me hicieron bullying.
—¿Recordás qué hiciste con tu primer sueldo?
—Compré cosas que necesitaba e invité a salir a mis amigos.
A David le resulta difícil entender la pregunta de por qué no suele ser fácil para las personas con discapacidad conseguir un empleo, pero Patricio lo ayuda y cuenta que, en su caso, lo obtuvo a través de contactos de la familia.
“El objetivo fue que hiciera la misma vida que cualquier otra persona”, agrega Patricio, que es abogado y director de Todos Juntos Jujuy. La asociación fue fundada en 1988 por sus padres, David (se llama igual que su hijo) y Nicky, que falleció hace algunos años. La familia se completa con Ignacio, de 42 años, médico reumatólogo como el papá, y Gerónimo, que también tenía síndrome de Down y falleció al año y medio.
Patricio explica que “iniciaron la jubilación de David a partir de una ley que permite la jubilación de personas con discapacidad intelectual con 20 años de servicio y más de 45 de edad”.
—¿Qué sentís después de 20 años de trabajo?
—Me siento bien, con buen ánimo, orgulloso. Y con ganas de descansar y hacer nuevas actividades: bailar, dibujar, hacer historietas, leer y visitar a mis amigos.
—¿Cómo pasás ahora tus días?
—Me levanto, desayuno café con leche con tostadas y tengo muchas actividades. Estoy empezando un curso de artes porque quiero hacer historietas. Me encanta dibujar. También hago aquafitness en la pileta, leo la saga “Magnus Chase y los dioses de Asgard” y estudio portugués. Además, paseo a mi perro Black y cuido a mi papá porque está grande, tiene 81 años.
David María se para otra vez y va al escritorio que armó en la habitación que perteneció a sus hermanos. Busca un autorretrato pintado con óleo y otras obras suyas, que exhibe a la distancia.
Patricio aprovecha para contar que ahora a su hermano no le gusta ensuciarse y dibuja solo con lápiz. Y agrega una confidencia: antes era gordito y desde que descubrió las clases aeróbicas en la pileta está muy fit.
—No tenés tiempo para aburrirte…
—Nunca. Los sábados voy al centro para bailar y estudiar. Y también voy a la granja para visitar a mis amigos de “Nicky”. Tengo un montón de amigos.
David María se refiere a la granja que funciona en el centro de día ocupacional de Todos Juntos Jujuy. Allí brindan talleres de formación y actividades educativas y terapéuticas para jóvenes y adultos, y sostienen emprendimientos productivos de catering y sublimación, en los cuales el dinero recaudado vuelve a la propuesta y se reparte como incentivo económico entre quienes participan.
La asociación cuenta también con una sede donde ofrecen atención temprana, educación inicial e integral (primaria y secundaria). Además, en 2024 inauguró la residencia “Nicky”, donde viven 18 personas adultas con síndrome de Down o problemas psicosociales, y que no tienen casa propia y necesitan apoyo para vivir de manera autónoma y en comunidad.
“Este logro es, sin dudas, un hito en la vida de David. Pero es, sobre todo, un hito en materia de derechos. Porque habla de oportunidades reales, de inclusión sostenida en el tiempo, de trabajo con valor y responsabilidad. Habla de que cuando los apoyos existen y los derechos se garantizan, los proyectos de vida se vuelven posibles”, dicen desde la asociación en sus redes sociales.
“Su historia marca un camino. Un camino que demuestra que la inclusión laboral no es un gesto simbólico, sino una práctica concreta que transforma vidas y sociedades. Celebramos a David, su constancia, su compromiso y su historia laboral. Celebramos este cierre de etapa como lo que es: un acto de justicia, de reconocimiento y de dignidad. ¡Felicitaciones, David María! Gracias por abrir puertas y dejar huella. ¡Te queremos y estamos muy pero muy orgullosos de vos!”, concluye el mensaje.
—¿Cuál es tu sueño para jóvenes que, como vos, tienen síndrome de Down o discapacidad intelectual?
—Me gustaría que todos los chicos tuvieran las mismas oportunidades que tuve yo.
La Asociación Todos Juntos Jujuy promueve la inclusión, generando oportunidades laborales, productivas y educativas que buscan garantizar los derechos de las personas con discapacidad intelectual.
Para apoyar su trabajo se pueden hacer donaciones desde su sitio web.

