Un adolescente de 16 años fue agredido esta madrugada en Pinamar y debió ser trasladado de urgencia a un centro de salud local para luego ser derivado al Hospital Bicentenario de Esteban Echeverría, dada la complejidad de las lesiones. Según confirmaron desde el Ministerio de Salud bonaerense, la víctima, identificada como Thiago, permanece internada con un hematoma cerebral no quirúrgico.
Si bien en un primer momento, los familiares de la víctima señalaron ante la prensa que el episodio el joven habría sido víctima del ataque de una patota de seis integrantes, desde el Ministerio de Seguridad bonarense aseguraron a LA NACION que se trató de una violenta pelea entre un mismo grupo de amigos.
Según las mismas fuentes, Thiago fue golpeado por dos allegados suyos que se encontraban con él en Pinamar, tras desatarse una pelea entre el grupo por motivos que aún se encuentran bajo investigación.
“Mi hijo está en terapia intensiva. Tiene hundimiento y fractura en el cráneo, toda la cara hinchada, los dos ojos los tiene casi cerrados. Le dieron una paliza terrible”, precisó Lucía, la madre de Thiago, en diálogo con Crónica TV.
“Mi hijo me llegó a contar que estaba con sus amigos esperándome, cuando aparecieron estas seis bestias y empezaron a insultarlos, a decirles negros de mierdas y a pegarles”, relató la mujer quien precisó que al momento del ataque su hijo se encontraba acompañado por un amigo de 14 años y otro de 17.
“Ellos salieron a la noche por el centro y nosotros con mi marido nos fuimos a pescar y los íbamos a esperar en el muelle”, comenzó a relatar la madre de Thiago.
Según su relato, el hombre intervino en la escena mientras que su hijo estaba siendo atacado. “Los amigos de mi hijo estaban al lado de mi auto y el patrullero que vino justo, porque sino los masacraban”, alertó el padre de Thiago en alusión a la secuencia.
“Me dijeron que le querían sacar el bolsito, un morral, que tenía en la mano. Llevaba desodorante y cosas que llevan los chicos, también el teléfono. Pero no le sacaron nada porque él no se dejó, explicó el padre.
“Él se peleó, lo tiraron al piso, los otros corrieron y después los amigos se metieron y tiraron los bolsos lejos para que no se los agarren y se fueron cuando vino la policía”, aclaró el hombre.
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