El asesor legal del municipio, Dr. Ángel Ramírez, explicó las acciones tomadas tras la medida cautelar del fiscal ambiental y anunció una audiencia judicial clave para el 13 de junio.
La clausura del vertedero municipal ubicado en la zona de Santa Librada fue ordenada por la Justicia tras una medida cautelar presentada por el fiscal ambiental, Dr. Bordón. El plazo para cumplir con esta orden vencía este viernes, lo que llevó al municipio a activar de forma urgente un plan de acción para abordar la problemática.
En diálogo con este medio, el asesor legal del municipio, Dr. Ángel Ramírez, explicó: “Tomamos esta situación como una oportunidad para avanzar en una solución definitiva. Si bien hubo avances, no fueron suficientes, por eso esta medida aceleró los tiempos.”
Ante la urgencia, se realizó una reunión de gabinete ampliada con concejales, donde se decidió poner en marcha un plan progresivo establecido en la ordenanza de gestión integral de residuos sólidos urbanos, aprobada en 2021.
Ramírez remarcó que esta problemática no es nueva. “Desde el año 2000 venimos trabajando en esto desde el Instituto Divino Salvador, visitando ciudades como Esperanza, Curuzú Cuatiá y Chajarí para conocer experiencias de tratamiento de residuos. A partir de esa base se elaboró la ordenanza vigente.”
El miércoles pasado, el intendente se reunió con el ministro de Planificación de la provincia, quien visitó la zona y presentó un plan de acción provincial que será expuesto en la audiencia judicial convocada para el viernes 13 de junio a las 10:30 hs. Están invitados el fiscal ambiental, autoridades municipales, representantes de la cooperativa de reciclado 24/7, y vecinos que participaron en el proceso judicial.
La audiencia será videograbada y apunta a consolidar una propuesta concreta para resolver el conflicto ambiental. “Tenemos dos opciones: echar culpas o tomar esto como una oportunidad. Optamos por lo segundo,” enfatizó Ramírez.
Además, el municipio trabaja en un programa de concientización para promover la separación en origen de los residuos y el compostaje domiciliario, con apoyo de las escuelas. “La basura la generamos todos, por eso necesitamos el compromiso de la comunidad. El cartón, el plástico, el vidrio no son basura, son recursos que permiten ingresos a muchas familias de la cooperativa.”
Actualmente, más de 20 toneladas mensuales de residuos reciclables no llegan al basural gracias al trabajo conjunto con la cooperativa 24/7. Sin embargo, Ramírez reconoce que aún queda mucho por hacer: “Necesitamos ampliar la zona de recolección diferenciada y evitar la formación de nuevos focos de basura, como ocurre en cercanías del hospital.”
Finalmente, el funcionario adelantó la posibilidad de realizar una audiencia pública tras la judicial para discutir el tema como política de Estado, involucrando a todos los sectores, incluidos los candidatos a intendente. “Esto no puede ser usado como bandera de campaña. Es un problema común que requiere soluciones consensuadas.”
La comunidad espera ahora los resultados de la audiencia del 13 de junio, que podría marcar un antes y un después en la gestión ambiental de la ciudad.