Del mármol de Carrara a Esquina: la visita del reconocido escultor Alexis Minkiewicz

Eduardo Schweizer
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El reconocido escultor argentino Alexis Minkiewicz se encuentra en Esquina desarrollando una investigación histórica y artística vinculada a la figura de Francisco Cafferata, considerado por la historia como el primer escultor argentino. Su llegada a la ciudad se produjo a partir del contacto con el gestor cultural Fernando Quevedo, en el marco de una muestra que se exhibe actualmente en la Casa Rosada de Corrientes.

Durante una entrevista, Quevedo destacó la trayectoria de Minkiewicz, quien desarrolla su actividad artística entre Argentina e Italia, especialmente en Carrara, cuna mundial del mármol. El artista cuenta con monumentos públicos, colecciones privadas y una extensa producción escultórica que lo posiciona entre los referentes contemporáneos de la disciplina.

La investigación que lo trajo hasta Esquina comenzó años atrás, impulsada por su admiración hacia la obra de Francisco Cafferata. «Siempre me sentí cautivado por su trabajo. Sentí que en su escultura había algo que faltaba desarrollar y eso me llevó a profundizar en su historia», explicó.

Entre las obras que más lo impactaron mencionó «La niñez de Yotó», perteneciente al Museo Nacional de Bellas Artes, y «La esclavitud», considerada la primera escultura argentina en representar a una persona afrodescendiente.

Su búsqueda lo condujo hasta Esquina, donde descubrió valiosos documentos y objetos vinculados al escultor. «Me encontré con cartas, estudios, herramientas de trabajo y poemas dedicados al amor que tenía por la escultura. Son verdaderos tesoros que merecen ser investigados y compartidos para inspirar a nuevas generaciones», señaló.

Minkiewicz también destacó el aporte de Fernando Quevedo, descendiente de la familia de Cafferata, a quien calificó como una pieza fundamental para reconstruir aspectos desconocidos de la historia del artista.

Una vocación nacida en la infancia

El escultor recordó que su pasión por el arte surgió desde muy pequeño. «Siempre quise ser escultor. Le pedía arcilla a mi mamá y como no me la compraba porque pensaba que iba a ensuciar todo, terminaba usando el barro del jardín», relató entre risas.

Aunque inicialmente pensó estudiar Medicina, pronto descubrió que su verdadera vocación estaba ligada al arte. «Mientras hacía el preuniversitario para ingresar a Medicina, me encontraba dibujando constantemente en los museos anatómicos. Ahí entendí que ese era mi camino», recordó.

El mármol como lenguaje artístico

Con más de 470 obras realizadas entre esculturas y dibujos, Minkiewicz encontró en el mármol su principal medio de expresión.

«El mármol es una materialidad muy particular. Permite trabajar el cuerpo y la idea de una manera única. Es un material que, de alguna forma, termina encontrándote», afirmó.

El artista explicó que, pese a la incorporación de nuevas tecnologías y herramientas digitales, la escultura sigue conservando una fuerte impronta artesanal. «Las técnicas han evolucionado, pero la mano, la observación humana y el trabajo artesanal siguen siendo fundamentales. Hoy existe la inteligencia artificial como una herramienta más, pero es importante conservar el espíritu humano que una cultura puede transmitir a través de sus obras», reflexionó.

Arte, identidad y nuevas representaciones

Entre sus trabajos recientes se destaca una escultura realizada en mármol de Carrara que retrata a una artista trans oriunda del Chaco. Para Minkiewicz, la obra representa la posibilidad de ampliar las formas tradicionales de representación.

«Pensar que otros cuerpos, otras historias y otras identidades pueden ser contadas en materiales históricamente reservados para próceres y monumentos también es una manera de construir memoria», sostuvo.

Durante su estadía en Esquina, el escultor continúa investigando documentos y testimonios relacionados con Francisco Cafferata, en un trabajo que busca rescatar y poner en valor una parte fundamental del patrimonio artístico argentino.

La visita del escultor Alexis Minkiewicz a Esquina no solo permitió profundizar la investigación sobre Francisco Cafferata, sino también conocer de cerca el recorrido artístico de uno de los referentes contemporáneos de la escultura argentina.

Durante la entrevista, el artista compartió detalles sobre algunas de sus obras más emblemáticas y reflexionó sobre el papel del arte en la construcción de la memoria colectiva.

Entre los trabajos destacados mencionó una pieza realizada en Carrara, Italia, inspirada en la espalda de un amigo suyo que viajó especialmente para posar como modelo. La obra forma parte de una serie de trabajos vinculados a la representación y deconstrucción del cuerpo humano.

Sin embargo, uno de los proyectos que mayor repercusión tuvo en los últimos años fue el monumento dedicado a María Remedios del Valle, heroína de la independencia argentina y reconocida como «Madre de la Patria». La escultura, emplazada sobre la avenida 9 de Julio de Buenos Aires, fue realizada por Minkiewicz tras ganar el concurso nacional convocado para homenajear a la histórica figura afrodescendiente.

Fernando Quevedo recordó que la primera versión de la obra fue realizada mediante nuevas tecnologías y materiales sintéticos, pero sufrió graves daños a causa del vandalismo. Posteriormente, gracias a gestiones impulsadas por el propio artista, el monumento fue reconstruido en bronce, material definitivo que hoy luce en uno de los espacios más emblemáticos de la capital del país.

«Es la primera vez que María Remedios del Valle recibe un reconocimiento de esta magnitud en el espacio público argentino», destacó Quevedo.

El valor de una obra

Consultado sobre el costo de una escultura monumental, Minkiewicz evitó centrarse exclusivamente en el aspecto económico y puso el foco en el trabajo colectivo que existe detrás de cada proyecto.

«Las esculturas movilizan muchas capas de trabajo. Para realizar una obra en bronce participan talleres especializados donde trabajan durante meses alrededor de diez personas. Es una verdadera cadena productiva», explicó.

El escultor señaló que no comparte la visión puramente mercantilista del arte y sostuvo que lo más importante es la capacidad de las obras para generar vínculos, empleo y reflexión.

«Me interesa más que las obras tengan una inserción real en la sociedad. Siempre hay una parte realizada por mí y otra por equipos de trabajo especializados. Se activa una red de personas que hacen posible cada proyecto», afirmó.

Por su parte, Quevedo destacó que las obras de artistas que participan en las principales ferias del país, como ArteBA, alcanzan valores de decenas de miles de dólares, producto de la calidad artística, la trayectoria y los procesos de selección que atraviesan.

Proyectos y futuro

Durante la charla también surgió la posibilidad de que alguna obra de Minkiewicz llegue en el futuro a Esquina. Aunque no existe actualmente ningún proyecto concreto instalado en la ciudad, tanto el escultor como Fernando Quevedo reconocieron que existen ideas y conversaciones en marcha.

«Estamos trabajando en eso», señaló Quevedo, dejando abierta la puerta para futuras iniciativas culturales.

La visita de Alexis Minkiewicz también estuvo marcada por su participación en distintas actividades culturales y encuentros con referentes locales. Antes de despedirse, el artista agradeció el recibimiento de la comunidad esquinense y destacó el valor de las propuestas culturales que se desarrollan en la ciudad.

«Esperamos que esta investigación permita rescatar parte de la historia de Francisco Cafferata y acercarla a nuevas generaciones», concluyó.

Mientras continúa su estadía en Esquina, el escultor sigue recopilando documentos, testimonios y material histórico que podrían aportar nuevas revelaciones sobre la vida y obra del considerado primer escultor argentino.

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