DALLAS, Estados Unidos (enviado especial).– La noche en el hotel The Adolphus, de Dallas, no terminó con el desenlace del grupo H, que dejó como principal novedad la eliminación del Uruguay de Marcelo Bielsa y la confirmación de que Cabo Verde será finalmente el rival de Argentina en los dieciseisavos de final del Mundial, el próximo viernes en Miami. Después de la cena, Lionel Scaloni siguió afinando detalles de la formación que pondrá en la cancha este sábado frente a Jordania, en el cierre de la primera fase. Y en ese borrador hay una variante que comenzó a ganar fuerza en las últimas horas: que Julián Alvarez y Lautaro Martínez compartan el ataque.
En las conferencias de Scaloni la pregunta se repitió varias veces. De hecho, antes del encuentro con Austria el propio entrenador consultó por la presencia del periodista que suele insistir con esa inquietud: si existe la posibilidad de que el máximo goleador de la Serie A y el delantero de Atlético de Madrid jueguen juntos desde el comienzo. La respuesta siempre fue la misma: como Lionel Messi tiene un lugar asegurado, no hay espacio para otros dos futbolistas de características casi netamente ofensivas. Por eso, la idea es jugar con el capitán y un nueve, o, a lo sumo, un futbolista del perfil de Thiago Almada, Giuliano Simeone o Nicolás González, capaces de recorrer más metros y que tienen mayor vocación de marca.

