El gobernador Ron DeSantis presentó un plan que, si logra avanzar en la Legislatura y superar eventuales desafíos judiciales, podría transformar la representación federal de Florida en la Cámara de Representantes en Washington D.C. La iniciativa busca pasar de la actual delegación de 20 republicanos y ocho demócratas a una relación de 24 rojos y apenas cuatro azules.
Según informó NBC News, DeSantis dio a conocer un nuevo mapa congresional que crea, en teoría, cuatro distritos más con inclinación republicana. La propuesta será discutida en una sesión especial de la Legislatura de Florida, dominada ampliamente por el partido rojo, por lo que se espera que avance con rapidez pese a las críticas internas y externas.
Según los analistas, la estrategia busca reforzar la mayoría republicana en la Cámara de Representantes de Estados Unidos y colaborar con el intento del presidente Donald Trump de sostener el control legislativo después de las elecciones de medio término. Florida sería así el octavo estado en redibujar sus distritos en este ciclo electoral.
Actualmente, el mapa vigente —también impulsado por DeSantis en 2022— otorga una ventaja de 20-8 para los republicanos. Con la nueva propuesta, esa diferencia pasaría a 24-4, al eliminar varios bastiones demócratas en zonas urbanas clave como Tampa, Orlando y parte del sur del estado.
Desde la oficina del gobernador sostienen que Florida fue perjudicada en el Censo 2020 y que el nuevo rediseño responde a esa situación. NBC News detalló que DeSantis argumenta que el estado fue subcontabilizado en más de 760 mil personas, algo que, según su visión, justifica una nueva distribución de los distritos antes de que llegue el próximo censo decenal.
La administración republicana insiste en que la acción no debe verse como una simple maniobra partidaria, sino como una corrección basada en los cambios demográficos y el fuerte crecimiento poblacional que tuvo Florida en los últimos años.
En un memorando enviado a los legisladores, el gobernador también dejó en claro que pretende forzar una revisión de las cláusulas constitucionales conocidas como Fair Districts, las disposiciones antimanipulación electoral que limitan el uso de criterios partidarios al dibujar los distritos.
De acuerdo con el análisis del Miami Herald, al menos 14 de los 28 distritos congresionales de Florida serían modificados bajo el nuevo esquema: siete actualmente en manos demócratas y siete controlados por republicanos.
Uno de los cambios más relevantes aparece en Tampa Bay. Allí, el nuevo mapa prácticamente desarma el distrito de la representante demócrata Kathy Castor, la única demócrata que actualmente representa esa región. La nueva configuración favorecería al Partido Republicano y eliminaría ese asiento azul.
En el centro de Florida, también desaparecería el distrito del demócrata Darren Soto, de Orlando. El rediseño podría incluso enfrentar en una misma contienda al representante y al también demócrata Maxwell Frost, lo que reduciría la presencia demócrata en esa región.
Según Miami Herald, los distritos del sur de Florida actualmente vinculados a Debbie Wasserman Schultz y Lois Frankel pasarían a favorecer a candidatos republicanos. Además, donde hoy existen cuatro distritos con tendencia demócrata en Palm Beach y Broward, quedarían solamente dos.
Entre los cambios destacados aparecen:
El mapa también modifica el distrito vacante que dejó Sheila Cherfilus-McCormick y reduce significativamente el tamaño del Distrito 20.
Otro de los grandes frentes será el judicial. NBC News explicó que el modo en que el mapa fue presentado ya generó cuestionamientos por posible violación de las normas de Fair Districts.
La polémica surgió porque la propuesta fue difundida primero por Fox News mediante un gráfico que mostraba claramente qué distritos eran rojos y cuáles azules, algo que podría interpretarse como evidencia de intención partidaria explícita.
La Constitución de Florida prohíbe precisamente ese tipo de manipulación política abierta. Por eso, tanto consultores republicanos como legisladores demócratas consideran que ese detalle podría convertirse en una pieza clave en futuras demandas. Aun así, el eventual litigio llegaría a una Corte Suprema estatal donde DeSantis nombró a seis de los siete jueces actuales, lo que podría darle una ventaja importante.

