De Esquina a Europa: la correntina de raíces que defendió el arco de la Selección Argentina de handball

Eduardo Schweizer
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La exintegrante de “La Garra” visitó Esquina para reencontrarse con sus familiares. Radicada en Italia, hoy trabaja como entrenadora de handball y recordó su trayectoria deportiva, los años en la Selección Argentina y el esfuerzo familiar que le permitió llegar al alto nivel.
Por Nico Ubeda Barrios

Nadia Bordón, exarquera de la Selección Argentina femenina de handball, conocida como La Garra, se encuentra de visita en Esquina, donde aprovecha unos días para descansar y reencontrarse con sus familiares. Con una importante trayectoria deportiva y experiencia en clubes de Europa, hoy vive en Italia, donde continúa vinculada al handball como entrenadora.

Durante una charla con Actualidad Esquina, Bordón repasó parte de su carrera, desde sus primeros pasos en el deporte hasta su experiencia internacional, y compartió un mensaje para los jóvenes que sueñan con llegar lejos a través del deporte.

“Soy exjugadora de la Selección Argentina de handball y actualmente entrenadora. Estoy viviendo en Italia desde hace varios años”, contó al presentarse.

De la Selección Argentina al handball europeo

Bordón comenzó a jugar al handball a los ocho años, en un club cercano a su casa, en Lanús. Su talento y dedicación la llevaron a integrar la Selección Argentina desde los 14 años, etapa que se extendió hasta 2019.

Como arquera de La Garra, participó en torneos y viajes internacionales que marcaron su carrera. Al recordar esos años, destacó especialmente el compromiso que exige el deporte de alto rendimiento.

“Muchos torneos, viajes y, sobre todo, mucha entrega. Fue mucho tiempo dedicado al deporte”, recordó.

A los 18 años dio un paso importante al trasladarse a Italia para continuar su carrera profesional. Allí jugó en distintos equipos, entre ellos Salerno, con el que consiguió varios títulos. También tuvo experiencia en Islandia, donde compitió durante dos años en dos clubes, y regresó por un período a la Argentina para jugar en Lanús.

En 2020 volvió a Italia y continuó su recorrido por diferentes instituciones, entre ellas Pontinia y Casalgrande.

La pandemia, un momento difícil

Su regreso a Italia coincidió con el inicio de la pandemia de COVID-19. Bordón recordó que el equipo había comenzado el año con buenos resultados y que incluso se consagró campeón de la Copa Italia en febrero, poco antes de que se interrumpieran las competencias.

“Cuando nos faltaban cuatro o cinco fechas para terminar el campeonato, se paró todo”, relató.

El aislamiento la encontró viviendo sola, en una casa en la zona de Salerno. Fueron meses de incertidumbre, sin saber cuándo volverían a competir y con dudas sobre su continuidad en el país.

“Fue duro, no se sabía si seguíamos, si volvíamos o qué iba a pasar”, recordó sobre aquella etapa.

Hoy, entrenadora en Italia

Después de tantos años como jugadora, Bordón decidió cerrar su etapa profesional dentro de la cancha y continuar su vínculo con el handball desde otro lugar.

Actualmente vive en la zona de Casalgrande, en Italia, donde trabaja por las mañanas en un supermercado y por las tardes se dedica a entrenar. Tiene a su cargo tres equipos y trabaja especialmente con las categorías formativas.

Su experiencia como deportista de selección y en clubes de distintos países representa una herramienta importante para acompañar a las nuevas generaciones.

Sus raíces correntinas y el cariño por Esquina

Aunque nació en Buenos Aires, Nadia mantiene un vínculo familiar con Corrientes a través de sus abuelos y otros familiares. Por eso, cada vez que puede, aprovecha la oportunidad para visitar Esquina.

“Vengo cada vez que puedo, a descansar un poco y a saludar a la familia. Me siento súper tranquila acá, como en casa”, expresó.

También destacó los cambios que encuentra en cada visita y valoró la tranquilidad de la ciudad, uno de los motivos por los que disfruta regresar.

A pesar de vivir lejos, mantiene el contacto con sus primos y tíos. Y cuando la nostalgia aparece, hay algo que la conecta directamente con sus raíces: la música.

“Cuando estoy un poquito bajón, me pongo un poco de música, un poquito de chamamé”, contó entre sonrisas.

El esfuerzo de una familia detrás del sueño

Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llegó cuando se le preguntó qué mensaje les dejaría a los jóvenes que están comenzando en el handball y sueñan con llegar a la Selección Argentina o jugar en el exterior.

Bordón no dudó en reconocer que su carrera fue posible gracias al acompañamiento de su familia, que hizo grandes esfuerzos para sostener su formación deportiva.

“Llegué donde estoy gracias a mi familia, que me apoyó siempre. Nunca me frenaron”, destacó.

Recordó que, al tratarse de una familia humilde, muchas veces debían afrontar los gastos de viajes, ropa y zapatillas. Para poder hacerlo, organizaban rifas, vendían productos y cocinaban para recaudar fondos.

Su mensaje fue claro: “Que no nos impida venir de abajo, que no nos impida soñar”.

La historia de Nadia Bordón refleja el camino de una deportista que llegó a vestir la camiseta de la Selección Argentina, desarrolló gran parte de su carrera en el exterior y hoy transmite sus conocimientos a nuevas generaciones, sin perder el vínculo con sus raíces familiares en Corrientes.

Antes de despedirse, dejó un saludo para la comunidad correntina y alentó a seguir adelante, con el mismo espíritu de esfuerzo y perseverancia que marcó su trayectoria.

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