Denuncian el deterioro de Avenida de Mayo: locales cerrados y edificios imponentes abandonados

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Es entre el tramo que va de la 9 de Julio a Luis Sáenz Peña; la Asociación Amigos de esa calle presentó una propuesta a la Ciudad para atraer gente

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La Avenida de Mayo solía deslumbrar a los visitantes y a los habituales transeúntes que la recorrían de un extremo al otro. Imponentes edificios y un estilo particular la volvían inconfundible. Pero, en la actualidad, en el tramo que va desde la 9 de Julio hasta Luis Sáenz Peña, la calle es un paisaje distinto. Cuatro cuadras en las que sobresalen varios inmuebles abandonados, tapiados y cerrados.

“Es una pena cómo se ve esta parte de la avenida”, resaltó Laura Parco, una joven que se mueve por la zona en el camino entre su lugar de trabajo y su casa. Antes de seguir con su recorrido, la joven de 32 años detuvo su mirada en lo que era el Hotel Castelar, cerrado desde mayo de 2020 por la pandemia de coronavirus. Fue un clásico inmueble con un fuerte arraigo en la comunidad española. A pocos metros, otro edificio de alojamiento también se ve cerrado.

Un tradicional buzón rojo del que rebalsa basura de todo tipo, un kiosco de diarios abandonado, bases de luminarias en mal estado y varios bancos de material despintados acompañan el desolador paisaje, una fotografía distinta de la que se vive en la misma avenida pero más cerca de la Casa Rosada.

“La situación es crítica. Los comerciantes están preocupados”, reconoció Germán Canelo, integrante de la Asociación Amigos de la Avenida de Mayo, en diálogo con LA NACION. De acuerdo a un relevamiento de la entidad, alrededor del 50% de los locales que hay a lo largo de esos cuatrocientos metros está vacío. Poco consumo y las constantes marchas que ocurren en la zona forman parte de un combo que no ayuda.

Actualmente, es el Teatro Avenida el que resalta entre tanto color gris con sus funciones y luces que brillan de noche. No es fácil lograr esa plenitud cuando, a escasos metros de ese inmueble artístico, sobresale un edificio que solía ser del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), y en el que también funcionó la Casa de Mar del Plata, y que actualmente es un depósito de basura.

Justo en la vereda de enfrente, solo queda un cartel que indica que allí funcionaba una cafetería llamada La Victoria. Montado en la planta baja de un edificio, el bar también está cerrado, con un futuro incierto.

Atentos a esta situación, desde la Asociación de Amigos de esta tradicional arteria se contactaron con autoridades del gobierno de la Ciudad para presentar un plan. Bajo el lema “La Avenida de Mayo se vive”, la propuesta es montar algunos fines de semana espectáculos sobre la calzada, corte de calles de por medio, con el objetivo de reactivar la circulación de la gente por esa zona. “Queremos que se transforme en algo parecido a la Avenida Corrientes cuando es peatonal”, resaltó Canelo.

“Esa parte está muy abandonada, por eso es que ya tuvimos un par de encuentros con el ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad, Hernán Lombardi, para hablar sobre nuestro proyecto cultural”, sumó Martín Arnedo, que preside la Asociación Amigos de Avenida de Mayo.

Desde el gobierno porteño informaron, ante la consulta de LA NACION, que por ahora el plan solo está enfocado en la restauración de las fachadas del Palacio Municipal, ubicado a metros de la Casa Rosada, y del inmueble que pertenecía a La Prensa y que actualmente es la Casa de la Cultura. “La Avenida de Mayo concentra parte de la historia porteña y nacional en sus edificios, y estos dos, además de ser bellísimos, son emblemáticos”, indicó Ignacio Baistrocchi, ministro de Espacio Público.

Más inmuebles cerrados y sucios

“Está triste la avenida”, dijo Guillermo, un kiosquero de la Avenida de Mayo que hace más de 10 años que trabaja allí. Con el paso de los años el comerciante observó con detenimiento cómo las persianas se iban bajando para no volver a abrirse o notó que ciertos edificios quedaron abandonados. Como el caso del Hotel Chile, que estaba en el cruce de esa arteria con Santiago del Estero.

Proyectado por el arquitecto Louis Dubois, se inauguró en 1906. Originalmente se llamó Hotel Lutecia y fue uno de los mayores representantes del estilo art nouveau. En 1988, gran parte del hotel fue destruido en un incendio y en 2018 fue reconstruido por el gobierno de la Ciudad. El edificio sigue en pie, pero permanece cerrado y tapiado, al igual que el local contiguo donde, según los comerciantes, hasta hace un tiempo funcionaba una zapatería.

Al menos una vez por semana, Carlos Álvarez transita por este tramo de la avenida. En diálogo con este diario, el contador se lamentó al ver cómo cambia su fisonomía respecto de lo que sucede al otro lado de la 9 de Julio: “Es una lástima. Es tan linda e histórica la infraestructura que hay”.

Sobre la Avenida de Mayo 1274 hay un inmueble pintado con colores brillantes que intenta, de alguna manera, disfrazar la muralla de material que le construyeron para evitar que sea tomado. Hacia arriba, se erige el esqueleto de un edificio. “Hace años que se encuentra en este estado”, indicó Canelo.

En diagonal, justo en otra esquina de la avenida con Santiago del Estero, el Hotel Majestic parece ser sinónimo de la palabra “abandono”. Cada ventana está tapiada, cada pared está repleta de grafitis y hay mucha basura acumulada alrededor.

El famoso edificio cerró alrededor de 1930 debido al fin de su época dorada. Tiempo después, el Estado nacional compró el inmueble para, una vez restaurado -proceso que comenzó en 2021-, establecer allí la sede de la Administración de Parques Nacionales, pero el proyecto no avanzó y, según pudo saber este diario, el edificio volvió a manos de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). Por el momento, la entidad no tiene planes para esa edificación.

Juntan firmas en Change

Máximo Chinen es estudiante de arquitectura de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires e hizo público un proyecto de restauración integral de fachadas y mejoras en el espacio público, que incluye la traza de esa histórica arteria.

“Apunto a inmuebles de consorcio y a edificios históricos en completo estado de abandono, como el Hotel Majestic”, contó el joven de 23 años a LA NACION. A su vez, subió la propuesta a la plataforma de Change para juntar adhesiones. “Resulta paradójico que los argentinos viajemos a Europa para admirar aquello que aquí dejamos en el abandono”, agregó el estudiante, cuyo objetivo es “crear un paseo turístico y comercial”.

  • La recuperación de la identidad urbana: poda planificada para liberar las vistas históricas, ensanche de aceras, instalación de luminarias tradicionales de tonos cálidos y mobiliario urbano de época.
  • La puesta en valor del patrimonio: limpieza estatal de las fachadas más representativas y otorgamiento de incentivos fiscales y créditos blandos para que los privados restauren sus edificios.
  • La reactivación comercial y turística: fomento del desarrollo hotelero y comercial para dotar de nueva vitalidad a la zona.
  • Un paseo semipeatonal: implementación de carriles exclusivos para peatones durante los fines de semana, replicando el modelo de la Avenida Corrientes.

Edición fotográfica: Fernanda Corbani





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