La pregunta se instaló entre los hinchas luego de la derrota de Boca frente a Cruzeiro y el triunfo de Universidad Católica ante Barcelona, de Guayaquil, por la tercera fecha del Grupo D de la Copa Libertadores. Si bien el Xeneize tiene mejor diferencia de gol que los otros dos líderes de la zona (+3, contra +1 de los chilenos y los brasileños), la clasificación muestra al conjunto de Claudio Ubeda en la segunda ubicación de la tabla, tan cerca de la cima como de ocupar el tercer escalón y caer en puestos de Copa Sudamericana.
Boca llegó con puntaje ideal al partido en el Mineirao, en el que cayó 1 a 0 sobre el final, tras jugar 45 minutos con un hombre menos por la expulsión de Adam Bareiro al final de la primera mitad. Hasta ese momento, sumaba un triunfo 2 a 1 en San Carlos de Apoquindo y una goleada 3 a 0 frente a Barcelona. Dos victorias sólidas que lo catapultaron al primer lugar del grupo con seis puntos, seguido de Católica y Cruzeiro con tres, y con un saldo goleador superior al resto. Sin embargo, los resultados de la tercera jornada cambiaron la ecuación. Y aunque Boca tiene la misma cantidad de puntos que chilenos y brasileños, y los aventaja en diferencia de gol, la tabla lo coloca segundo. ¿Por qué?
El motivo tiene que ver con un cambio que la Conmebol impuso a partir de la edición 2026 de la Copa Libertadores y Sudamericana, y que ya se había aplicado previamente en los Juegos Olímpicos de París 2024 y en el Mundial de Clubes, en 2025. De hecho, fue por este sistema de desempate, llamado justamente “olímpico”, que River llegó a la última fecha del Mundial de Clubes contra Inter con un escenario particular: si ganaba, avanzaba a octavos; si perdía, quedaba afuera; pero si empataba 2 a 2, debido a esta modificación en el reglamento, se clasificaban los dos equipos.
Hasta la edición pasada, el primer criterio de desempate ante igualdad de puntos era la diferencia de goles; luego, la cantidad de tantos a favor; en tercer lugar, los marcados como visitante y, por último, la ubicación en el ranking de Conmebol.
Sin embargo, a partir de este año, la Conmebol cambió los mecanismos de desempate. Ahora, el primer parámetro es el enfrentamiento directo entre los equipos empatados en puntos. En este caso, Boca, Universidad Católica y Cruzeiro suman dos triunfos y un traspié. Y los tres registran una victoria y una derrota entre sí: Boca le ganó a Católica y perdió con Cruzeiro; Cruzeiro cayó con Católica y venció a Boca; y Católica tropezó con Boca y luego superó a Cruzeiro.
Pero los incisos 1, 2 y 3 de del Artículo 21 especifican que, en esa situación; los criterios a considerar pasan a ser: mayor número de puntos obtenidos en los partidos entre los equipos involucrados (en eso también están empatados), mayor diferencia de goles en la totalidad de los partidos de la fase preliminar entre sí (todos tienen +1) y, por último, mayor cantidad de goles a favor en esos juegos. En ese sentido, el favorecido es Católica, que convirtió un gol ante Boca y dos frente a Cruzeiro, mientras que el Xeneize y los brasileños convirtieron solo dos cada uno.
Si además estuviesen igualados en ese punto, se activaría el segundo criterio de desempate, que es la diferencia de gol en la totalidad de los partidos del grupo (entrarían los partidos ante Barcelona, que cierra la zona sin puntos) y después se toman en cuenta los goles a favor, el equipo con menos tarjetas rojas, el de menos amarillas y, por último, el sorteo.
Un caso similar se da en el Grupo G que integran Lanús, Liga de Quito, Mirassol y Always Ready. Los primeros tres, con seis puntos, y los bolivianos, sin unidades. Entre los punteros, todos se ganaron entre sí: Mirasol a Lanús, Lanús a Liga y Liga a Mirasol. Pero Liga tiene un gol más en los partidos entre sí, por lo que ocupa la primera posición.
En el E, Platense y Corinthians encabezan la tabla con seis puntos, aunque el Calamar aparece segundo, ya que abrió el certamen con derrota 0-2 con los brasileños. Y en el H, Rosario Central marcha primero con siete, los mismos que Independiente del Valle: igualaron sin goles en la primera fecha. Por ende, están igualados en las tres variables fijados por el Artículo 21, pero Central tiene mayor diferencia de gol en general, contando todos los partidos del grupo: +4 a +3.
Este martes, Boca visitará a Barcelona, en Guayaquil, por la cuarta fecha de la fase preliminar, mientras que Católica recibirá a Cruzeiro, al que ya venció en Belo Horizonte. Si logra sumar de a tres, el Xeneize dará un paso importante en busca de los octavos de final, aunque también resultará clave lo que suceda en Santiago, en el mano a mano entre los otros dos líderes, y que puede terminar inclinando la balanza cuando llegue el momento de definir el grupo.
Una variante reglamentaria que cambia el mapa de la Copa, y que los hinchas, de a poco, ya empezaron a incorporar.

