En el marco del Día del Bicicletero Argentino, celebrado cada 29 de mayo, Guillermo González, reconocido deportista local y propietario de Bicicletería González, compartió su experiencia en el rubro y recordó su extensa trayectoria ligada al ciclismo.
“Hoy se festeja el Día del Bicicletero Argentino, así que estamos contentos por un año más”, expresó Guillermo, quien explicó que la fecha recuerda a un histórico ciclista argentino, campeón nacional y panamericano.
Con cerca de 20 años en el oficio, González contó que comenzó primero como deportista y luego abrió su propio taller. “Primero fue el deporte. A los 16 años empecé a correr y después más adelante abrí mi taller. Aprendí mucho con Pacho Echeverría y desde entonces sigo trabajando en esto que tanto me gusta”, relató.
Actualmente desarrolla su actividad desde su domicilio, donde atiende a una importante clientela local. Según comentó, el uso de la bicicleta creció notablemente en los últimos años, tanto por cuestiones económicas como por los beneficios para la salud.
“Veo mucha gente pedaleando, sobre todo a la siesta. Muchos buscan hacer actividad física y otros utilizan la bicicleta para hacer compras o movilizarse en el día a día”, señaló.
Entre los trabajos más frecuentes en su taller mencionó los servicios completos de mantenimiento. “Cuando se compra una bicicleta nueva es recomendable hacer un service al principio. Incluye desarmado completo, engrase, regulación de cambios y frenos, ajuste de rayos y revisión general”, explicó.
En cuanto a su faceta deportiva, Guillermo recordó que compitió durante más de 20 años en distintas disciplinas del ciclismo. “Pasé por la pista, la ruta y después el mountain bike. En mis comienzos no existía el mountain bike como ahora, todo era ruta y pista”, comentó.
Actualmente continúa entrenando, aunque dejó de competir por cuestiones físicas y económicas. “Tengo el alta médica, pero decidí tomarme un descanso. Viajar y mantener todo cuesta mucho. Igual sigo pedaleando y haciendo mountain bike por las zonas rurales, que tenemos lugares hermosos acá en Esquina”, destacó.
También habló sobre los riesgos de circular en ruta y recordó accidentes sufridos junto a compañeros y familiares. “Por imprudencia de algunos conductores tuvimos caídas fuertes y eso te aleja un poco de la ruta”, lamentó.
Finalmente, contó una de las reparaciones más complicadas que le tocó realizar recientemente: “Una señora me trajo una bicicleta que había sido chocada de atrás. El cuadro de aluminio estaba doblado y fue muy difícil enderezarlo porque ese material puede quebrarse. Logramos salvarlo, aunque las llantas no sirvieron más”.

