Cada 4 de agosto la Iglesia Católica celebra el Día del Párroco y del Sacerdote, en honor a San Juan María Vianney, conocido como el Santo Cura de Ars y patrono de todos los sacerdotes.
En este marco, el párroco de Esquina, Pedro Pablo Ojeda, compartió un mensaje de agradecimiento y reflexión sobre la vocación sacerdotal, al tiempo que recibió el afectuoso saludo de numerosos fieles de la ciudad y de otras comunidades.
«Estamos celebrando el día de San Juan María Vianney, un sacerdote muy venerado, cuyo ejemplo de vida pastoral inspiró la institución del Día del Sacerdote. Él desempeñó la misión de párroco, que es la misma función a la que estamos llamados quienes estamos al frente de una parroquia», expresó.
El sacerdote contó que vive esta jornada «con mucha acción de gracias» y destacó el cariño recibido: «Es impresionante el saludo de la gente, de las comunidades, de las capillas y también de personas de otros lugares. Eso nos llena de alegría y nos anima a seguir sirviendo».
Celebración en San Cayetano
El padre Ojeda recordó que la comunidad se encuentra transitando la novena en honor a San Cayetano y convocó a los fieles a participar de la celebración.
«La única misa del día será a las 20 horas en la capilla San Cayetano y luego compartiremos una cena a la canasta», informó.
Mientras tanto, el padre Josué Cañete viajó a la comunidad de Malvinas para presidir la celebración de la novena de San Salvador, cuya fiesta litúrgica será el próximo 6 de agosto.
Un recuerdo para los sacerdotes que dejaron huella
Durante la entrevista, el párroco también evocó a varios sacerdotes que marcaron la historia pastoral de Esquina, entre ellos los padres Rubén Catay, Rafael Ledesma, Ratti, Diego Orlandini, Miguel Galeano y Juan Carlos Mendoza.
Finalmente, destacó el papel fundamental de la comunidad en la vida de la Iglesia.
«El párroco no es párroco sin la feligresía. Es un trabajo que se hace en conjunto. Agradecemos profundamente a todos los laicos y fieles que, a lo largo del tiempo, han acompañado a los sacerdotes y han llevado adelante la misión de la Iglesia. Que Jesús, el Buen Pastor, nos siga ayudando a servir a la gente», concluyó.

