En la última sesión ordinaria, el Honorable Concejo Deliberante de Esquina ha considerado un importante proyecto de ordenanza que propone dotar de autarquía financiera al organismo legislativo local. Esta iniciativa, promovida por la concejal Leonor Calabres del partido ELI, busca proporcionar al Concejo una mayor autonomía administrativa, en consonancia con lo estipulado en la Constitución de Corrientes.
La propuesta se fundamenta en el artículo 231 de la Constitución provincial, que establece la autonomía financiera para los concejos deliberantes, así como en varios artículos de la Carta Orgánica Municipal. Se espera que esta medida no solo mejore la eficiencia administrativa, sino que también permita una gestión más ágil de los recursos por parte del Concejo.
Un factor que respalda la viabilidad de este proyecto es que la Carta Orgánica de Esquina establece un porcentaje de fondos para el Concejo Deliberante que supera al de otros municipios de la provincia. Esto garantiza que la autarquía financiera pueda implementarse sin poner en riesgo la estabilidad económica del organismo.
En la actualidad, la administración de las partidas presupuestarias del Concejo está centralizada en el Departamento Ejecutivo. La propuesta pretende cambiar este enfoque, permitiendo al Concejo gestionar sus propios recursos de manera más eficiente.
Desde el ámbito legislativo, se aclara que la autarquía financiera no significa la eliminación de controles, sino que se aplicará conforme a la normativa provincial vigente, especialmente en lo que respecta a contrataciones y manejo de fondos públicos. El proyecto presentado prevé un plazo de 12 meses para su implementación, con el apoyo técnico de la Secretaría de Hacienda Municipal.
La autarquía financiera ya ha sido implementada en otros municipios de la provincia, como Corrientes, Goya y Paso de los Libres, donde los concejos deliberantes disfrutan de mayor independencia en la gestión de sus recursos. Estos ejemplos fortalecen la viabilidad del proyecto en Esquina, que se alinea con una tendencia más amplia de reforzar la institucionalidad local.
Ahora, el proyecto deberá ser revisado en comisión y debatido por los concejales, quienes decidirán sobre su aprobación, modificación o rechazo. De avanzar, esta ordenanza representaría un cambio significativo en el funcionamiento del Concejo Deliberante, consolidando principios de autonomía, eficiencia y separación de poderes en el ámbito municipal.




