El tenis argentino se alteró en octubre de 2025 cuando Facundo Bagnis, de extensa trayectoria (en ese momento, de 35 años, 401° del ranking, 55° en 2016), optó por una suspensión provisional voluntaria tras ser acusado por cometer una infracción de las normas antidopaje por parte de la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA). Hoy, el mismo organismo anunció que el jugador aceptó una suspensión de 12 meses tras dar positivo por “hidroclorotiazida”, un diurético y agente enmascarador incluido en la lista de sustancias prohibidas, y que podrá volver a jugar en octubre próximo.
Según informó la ITIA, “si bien la suspensión provisional no es obligatoria para esta sustancia, Bagnis optó por una suspensión provisional voluntaria el 18 de octubre de 2025 mientras se llevaba a cabo la investigación”. En noviembre de ese año, el tenista nacido en Rosario -pero criado en Armstrong, Santa Fe- “informó que había identificado un suplemento contaminado como la fuente de la sustancia encontrada en su muestra”. Para respaldar esa explicación, Bagnis proporcionó registros y documentación, incluyendo copias de la comunicación con su médico, recibos de compra e informes de expertos independientes.
“Por motivos médicos, el doctor de Bagnis le había recetado un suplemento personalizado y le recomendó una farmacia para su producción, garantizando su seguridad y su uso por otros atletas profesionales. A principios de 2026, la ITIA analizó el producto en un laboratorio independiente acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje. El laboratorio confirmó la presencia de la sustancia y la verosimilitud de la explicación de Bagnis. La ITIA aceptó que, dadas las circunstancias, la infracción no fue intencional”, comunicó el organismo, cuya sede se encuentra en Roehampton, Londres.
“Por lo tanto -continuó-, se le ofreció al jugador una suspensión de 12 meses, la cual aceptó y renunció a su derecho a una audiencia ante un tribunal independiente. Dado el tiempo cumplido bajo suspensión provisional, la sanción de Bagnis finalizará el 17 de octubre de 2026″.
La muestra por la que Bagnis (dos veces finalista en singles en el ATP Tour, en Santiago de Chile 2021 y Córdoba 2024) dio doping fue proporcionada en competencia durante la fase clasificatoria del US Open 2025, el 18 de agosto, cuando el zurdo perdió en la primera ronda ante el australiano James Duckworth, por 6-4 y 6-2.
En su momento, la hidroclorotiazida fue una sustancia que se hizo popular por los casos de doping de los futbolistas de River Lucas Martínez Quarta y Camilo Mayada. Los agentes enmascarantes son compuestos que muchas veces se toman con el propósito de ocultar la presencia de drogas ilegales específicas que no aparecen en los controles. Estas sustancias, como el hidroclorotiazida, tienen el potencial de deteriorar o encubrir la sustancia prohibida en la orina.
Bagnis, un tenista respetado y querido por sus colegas en el circuito, que entró en el top 100 en 2014 y se convirtió en uno de los argentinos con más títulos en el Challenger Tour, la segunda división del profesionalismo, con 17 trofeos, en octubre pasado confesó estar atravesando “uno de los peores momentos” de su carrera”. Y añadió: “La noticia me tomó completamente por sorpresa. Desde el primer momento estoy colaborando con la ITIA de manera total y transparente para aclarar todo lo antes posible”.
Bagnis jugó oficialmente por última vez en septiembre de 2025, en el Challenger de Antofagasta, Chile: cayó en los 8vos de final en singles y dobles.
“Quiero dejar en claro que nunca tomaría conscientemente algo prohibido, por eso tengo plena confianza en mi inocencia y en que la verdad va a salir a la luz, con un desenlace justo”, posteó Bagnis en ese momento. El santafesino, que fue dos veces nominado para la Copa Davis y jugó un partido (contra Finlandia, en febrero de 2023), ya puede enfocarse en su regreso después de los tormentos.

