EREVÁN.– La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de retirar miles de soldados estadounidenses de Alemania y la amenaza de poder replicarlo en Italia y España, generó sorpresa entre los líderes europeos, que sin embargo coincidieron en que el movimiento refuerza la necesidad de que Europa asuma un papel más activo en su propia defensa.
El Pentágono anunció la semana pasada la retirada de unos 5000 efectivos, pero el propio Trump afirmó posteriormente que el recorte será aún mayor, tras desencuentros por la escasa participación de Europa en la guerra que Estados Unidos mantiene con Irán. La medida, de la que no se ofrecieron detalles ni justificación oficial, tomó desprevenidos a los aliados de la OTAN y se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Washington y varias capitales europeas.

