Todas, o casi todas, fueron sonrisas y amabilidad el jueves pasado en tierras mendocinas, a las que llegó el jefe de gabinete Manuel Adorni, en su búsqueda por concentrarse en la gestión y dejar atrás los sucesivos escándalos en torno a su crecimiento patrimonial. Durante la inauguración del imponente parque solar El Quemado, el ministro coordinador se mostró junto al gobernador radical Alfredo Cornejo, uno de los aliados más firmes del Gobierno, dentro y fuera del Congreso. Pero los lectores finos de la política local creyeron ver la mano del dos veces gobernador de Mendoza en las palabras del intendente de Las Heras, Francisco Lo Presti, quien antes de la llegada de Adorni le pidió, sin metáforas de por medio, un paso al costado.
“Me parece que Adorni debería evitar estos actos públicos, pero son decisiones del Gobierno nacional”, dijo Lo Presti a radio Aconcagua, y luego de lamentar la ausencia del Presidente “porque esto es un hito a nivel nacional”, afirmó que Adorni “debería presentar una renuncia indeclinable antes de esperar que el Presidente se la pida”. Sin intenciones de esconder los hilos, cerca del mandatario provincial reconocieron que Lo Presti, que estuvo lejos del escenario, “es nuestro” en términos políticos, aunque no avalaron públicamente el vehemente pedido.

