En la mañana de este viernes 24 de abril se llevó adelante en la ciudad de Esquina una jornada de concientización y prevención de adicciones organizada por el grupo “Comprometidos por la Vida”, bajo el lema local “En Esquina, de esto sí se habla”.
El encuentro tuvo lugar a las 10 horas en el Centro Cultural Esquina y contó con la participación de profesionales de la salud, docentes, familias y vecinos interesados en abordar una problemática social cada vez más presente.
Durante la actividad se desarrollaron charlas informativas destinadas a reflexionar sobre el consumo problemático de sustancias y promover hábitos saludables, especialmente entre niños, jóvenes y sus familias.
Una problemática sociocultural
Uno de los principales disertantes fue el doctor Carlos Rodríguez, integrante del equipo del Hospital San Francisco de Asís de Corrientes Capital, quien destacó la importancia de generar espacios de diálogo abiertos sobre las adicciones.
“El tema de las adicciones hoy se constituye prácticamente como una pandemia social. No es un problema individual, sino sociocultural. Nuestra cultura está fallando en algunos aspectos y eso impacta especialmente en los jóvenes, aunque también afecta a muchos adultos”, expresó el profesional.
Rodríguez remarcó que el consumo de sustancias suele aparecer como una respuesta a conflictos emocionales o situaciones de salud mental no resueltas, y señaló la necesidad de trabajar desde la prevención y la contención familiar.
Trabajo comunitario y educativo
Según explicó el médico, esta fue la tercera visita del equipo profesional a la ciudad dentro de un plan de trabajo impulsado por el grupo organizador. Además de la charla central en el Centro Cultural, se realizaron actividades en jardines de infantes, escuelas primarias y secundarias.
“Somos un equipo del hospital que viene a compartir ideas y acompañar a la comunidad para que las personas puedan tomar decisiones saludables”, indicó.
El especialista alertó además sobre el crecimiento del consumo de sustancias, incluyendo las denominadas “drogas de diseño”, y sostuvo que la problemática requiere un abordaje integral que involucre a la familia, la educación y la sociedad en su conjunto.
El rol de la familia y la cultura
Durante su exposición, Rodríguez subrayó que las adicciones deben entenderse como una enfermedad compleja y grave, cuya recuperación depende no solo del tratamiento médico sino también de la voluntad personal y del acompañamiento del entorno.
“El adicto no es el único responsable. Muchas veces se juzga a la persona, pero también hay una cultura que la produjo. Los hijos no se crían solos: necesitan amor, presencia y contención familiar”, afirmó.
El profesional también destacó la importancia de la participación comunitaria en este tipo de iniciativas, aunque reconoció que la asistencia fue menor a la esperada.
“Siempre creemos que el problema está lejos o que le pasa a otros, pero la prevención necesita compromiso social”, concluyó.
La jornada buscó abrir el diálogo y promover la toma de conciencia en la comunidad esquinense, reforzando la idea de que hablar sobre adicciones es el primer paso para prevenirlas.

