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“En 1937, cuando mi marido decidió que la guerra era inminente, nos dispusimos a comprar una casa en el campo”, escribe Margery Fish (1892-1969) en su libro Hicimos un jardín, publicado originalmente en 1965 y reeditado por la editorial Gallo Negro, con una bella traducción de Blanca Gago. En esa suerte de diario autobiográfico, manual de instrucciones jardineras y retrato de época, Margery cuenta cómo sus amigos los compadecieron cuando descubrieron que su adquisición no era más que “una casa destartalada y vieja que había que derribar para que fuera habitable y una jungla en lugar de jardín”.

«Mis parterres combinan todos los elementos de la jardinería: arbustos, bulbos, plantas de hoja verde e incluso pequeños trozos de terreno con plantas anuales para llenar los huecos vacíos. Quizá sea muy poco ortodoxo, pero soy una mujer codiciosa…»Gentileza Andrew Johnson

La pareja se propuso dar vida a un jardín modesto, un típico jardín de campo inglés, con la idea de que fuera fácil de mantener. Con el correr de los años, acumulando errores y hallazgos, el jardín se convirtió en un referente del estilo cottage, que vino a romper con la estructura del jardín francés. Con sencillez, humor y soltura, todo se refleja en las páginas del libro: pequeños desacuerdos, hallazgos y apuestas de Margery y Walter, que luego se convertirían en eso que los unió y reforzó su vínculo durante muchos años. Hicimos un jardín tiene el tono amable de quien quiere transmitir su saber sin pecar de especialista, todo en tiempos de guerra, con poca ayuda pero una creencia firme en las posibilidades del diseño y las licencias de una experimentación bien entendida.

Vista de Woodland Garden. "Walter y yo teníamos unas pocas cosas muy claras cuando empezamos a hacer el jardín. La primera, que debía ser tan modesto y humilde como la casa, un típico jardín de campo con caminos tortuosos y rincones inesperados", escribió Margery en su libro
Vista de Woodland Garden. «Walter y yo teníamos unas pocas cosas muy claras cuando empezamos a hacer el jardín. La primera, que debía ser tan modesto y humilde como la casa, un típico jardín de campo con caminos tortuosos y rincones inesperados», escribió Margery en su libroGentileza Andrew Johnson

Famoso en todo el mundo, recibió la distinción de Jardín Grado 1 de herencia inglesa en 1992 y es un ejemplo del estilo cottage inglés.

Un poco antes

Nacida en Hackney, Londres, Margery se graduó de una escuela de secretarias antes de pasar 20 años trabajando en revistas de casas y jardines. Más tarde viajó por los Estados Unidos como corresponsal durante la Primera Guerra Mundial. Walter Fish (1874-1947) fue uno de sus editores del diario Daily Mail. Se casaron en 1933 y luego se mudaron a su campo, en Somerset, aún hoy conocido como East Lambrook.

Walter y Margery en el día de su boda, en 933. De su marido, ella decía: "Él siempre contemplaba el jardín como un conjunto, y la perfección de una planta nunca compensaba un descuido en otro sitio".
Walter y Margery en el día de su boda, en 933. De su marido, ella decía: «Él siempre contemplaba el jardín como un conjunto, y la perfección de una planta nunca compensaba un descuido en otro sitio».

Como un escape al paisaje industrial londinense, su aventura paisajística los convirtió en compañeros y luego referentes del arquetipo del estilo cottage inglés. Pero no todo fue color de rosa. Tuvieron que derribar muros de piedra, despejar hierros y basura, en años en que no había recogida de residuos. Hubo, además, ligeros desacuerdos en la pareja. Walter amaba las dalias mientras que Margery se interesaba por las prímulas y margaritas. Sin embargo, su amor y respeto mutuos los acompañó siempre. Así, años después de que su marido falleciera, Margery siguió cultivando las dalias, aun cuando se alegrara si alguna fallecía.

La snowdrop, conocida como campanilla de invierno o Galanthus nivalis, es una de las plantas emblemáticas de East Brook. "Los parterres y jardines balcnos son preciosos, y soy partidaria de ellos siempre que haya espacio suficiente para tales delicias"
La snowdrop, conocida como campanilla de invierno o Galanthus nivalis, es una de las plantas emblemáticas de East Brook. «Los parterres y jardines balcnos son preciosos, y soy partidaria de ellos siempre que haya espacio suficiente para tales delicias»Gentileza Andrew Johnson

En 1947, luego de fallecer su marido y durante una posguerra en la que se hacía imposible conseguir ayuda, Margery siguió trabajando en su jardín con consejos prácticos y razonables. Durante este tiempo, publicó muchos libros de jardinería como Una flor para cada día (1958) y Jardinería en la sombra (1964). Esto y su incansable trabajo la convirtieron en un referente en el paisajismo naturalista, basado en plantas nativas, y una de las jardineras imprescindibles para todo aquel que de verdad se interese por los jardines.

De su casa apenas la compraron, Margery escribió: "Una casa destartalada y vieja que había que derribar para que fuera habitable, y con una jungla en lugar de jardín. [...] Nunca he lamentado nuestra temeridad."
De su casa apenas la compraron, Margery escribió: «Una casa destartalada y vieja que había que derribar para que fuera habitable, y con una jungla en lugar de jardín. […] Nunca he lamentado nuestra temeridad.» Gentileza Andrew Johnson

A lo largo del libro, Margery detalla su forma de trabajo y sus tareas favoritas, como descabezar flores marchitas, lo cual asegura que permite numerosas floraciones; además, menciona errores como no poner drenajes en la zona del césped, dado que su suelo es arcilloso y pesado, ni retirar la capa superior de la tierra antes de nivelar.

También sus consejos sobre la huerta, que recomienda tener siempre cerca de la cocina, dado que a diferencia de los tiempos victorianos en que la cocinera le encargaba hierbas al verdulero, “hoy en día son las atareadas amas de casa quienes se encargan de la cocina y todos los demás quehaceres domésticos, y no tienen tiempo de ir al huerto cada vez que necesitan una ramita de perejil o un manojo de tomillo”.

"Walter era un jardinero de buen tiempo y no le interesaba lo que sucedía en el jardín durante el invierno. Quería lucir su escenario bajo el sol, cuando podía disfrutarlo, y a lo largo de su vida no me permitió poner muchas flores de floración termprana o tardía"
«Walter era un jardinero de buen tiempo y no le interesaba lo que sucedía en el jardín durante el invierno. Quería lucir su escenario bajo el sol, cuando podía disfrutarlo, y a lo largo de su vida no me permitió poner muchas flores de floración termprana o tardía»Gentileza Andrew Johnson

Algunas citas de “Hicimos un jardín”

  • “Ese primer año aprendí mucho de jardinería gracias a Walter. Aprendí, sobre todo, que él sabía mucho más sobre el asunto de lo que yo pensaba”.
  • Casi siempre regaba después de la cena, y para este acto social -cuando no había que cocinar- en aquella época una debía llevar vestido largo y zapatillas de satén. No alcanzo a entender cómo no me torcí el tobillo, pues tenía que sujetar la falda con una mano y la regadera con otra mientras las piedras se inclinaban y balanceaban bajo mi peso”.
  • “Walter nunca mostró un gran entusiasmo por las pequeñas plantas que yo cuidaba con tanto cariño, pero las margaritas eran una excepción. […] Solo hay que recordar una cosa al manejar estas pequeñas margaritas: asegurarse de que los pájaros no arranquen las partes recién sembradas.”
"Nunca logré convencer a Walter de poner una glicina porque decía que tardarían demasiado en florecer. Ahora tengo dos, y ambas florecieron un par de años después de plantarlas".
«Nunca logré convencer a Walter de poner una glicina porque decía que tardarían demasiado en florecer. Ahora tengo dos, y ambas florecieron un par de años después de plantarlas». Gentileza Andrew Johnson

“Existen muchas variedades de salvias ideales para los bordes, tantas que es difícil elegir unas pocas, pero creo que la esclarea (Salvia sclarea) es mi favorita. Es una planta digna y encantadora, con sus flores en tonos rosa y malva, y sus grandes y suaves hojas.”

  • Por muy bellas que sean las flores, si su entorno se descuida, no proporcionarán placer alguno, mientras que siempre es posible tener un jardín decente y agradable sin una flor. Antes discutíamos a menudo acerca de este punto, pero con el tiempo he llegado a estar de acuerdo con él”.
  • “Todos hemos oído eso de ‘hace unos días estaba preciosa’ o ‘en dos semanas ya verás’, pero el jardín ideal no debería pedir disculpas, sino lucir hermoso y acogedor todos los días del año”.
  • “Hoy en día, casi todos ponemos arbustos en los parterres [canteros], pues aportan solidez y estabilidad al conjunto, además de realzar la belleza de las plantas herbáceas perennes de alrededor”.
"Nos esforzamos mucho por mantener los márgenes del césped alrededor de la casa bien cuidados y cortados para comprobar, una vez más, que la agricultura y la jardinería no deben mezclarse. Las vacas pasaban dos veces al día por ahí..."
«Nos esforzamos mucho por mantener los márgenes del césped alrededor de la casa bien cuidados y cortados para comprobar, una vez más, que la agricultura y la jardinería no deben mezclarse. Las vacas pasaban dos veces al día por ahí…»Gentileza Andrew Johnson

Walter nunca dejaba de repetirme una máxima del buen jardinero: “Pasear por el jardín es siempre agradable, y más con una azada en la mano”. En mi caso, me inclino por unas tijeras de podar

  • “A la hora de combinar los colores del jardín, cabe recordar que cuanto más oscuros sean los matices, más cuidadosa debe ser la planificación. Todos tenemos nuestras preferencias, y las mías se inclinan por los tonos pastel, ya que por muchos colores que se combinen, nunca habrá disonancias muy llamativas”
  • “Discutíamos a menudo sobre las tareas de podar y recortar. Walter solía pasearse tijeras en mano para cortar las rosas muertas, pero nunca las recogía. Yo me quejaba porque no era el quinto jardinero del señor y mi trabajo no consistía en ir recogiendo sus despojos, pero al final siempre cedía y los limpiaba…”.
Ilustración actualizada con el diseño de cada sector de los jardines y la casa
Ilustración actualizada con el diseño de cada sector de los jardines y la casa
  • Desde que murió Walter, he cortado las ampelopsis porque durante estos quince años han crecido con tanta fuerza que trataban de invadir el techo y agarrarse de todas las ventanas. Para llenar esos huecos, una Passiflora corona ahora el barril con agua de lluvia que hay junto a la maltería, y una Forsythia suspensa trepa por el otro muro”.
  • “Mi marido contaba divertido lo que respondía un primo suyo cada vez que le preguntaban cuándo pensaba terminar el jardín. ‘Espero que nunca’. Creo que esa respuesta puede aplicarse a todos los jardineros.”
"Primero, Walter mandó arrojar varios montones de gravilla en el camino, dispuestos a intervalos regulares, y luego empezó el trabajo en equipo: él la extendía, yo la regaba bien y el jardinero pasaba el rodillo. [...] Por desgracia, el jardinero nos dejó una vez que empezó la guerra..."
«Primero, Walter mandó arrojar varios montones de gravilla en el camino, dispuestos a intervalos regulares, y luego empezó el trabajo en equipo: él la extendía, yo la regaba bien y el jardinero pasaba el rodillo. […] Por desgracia, el jardinero nos dejó una vez que empezó la guerra…»Gentileza Andrew Johnson

¿Por qué visitar Manor House?

Con 600 años de historia, Manor House es un edificio originalmente medieval, transformado años más tarde por nuevos dueños al estilo Tudor. Se agregaron chimeneas, paneles de roble y se adaptó el interior para mayor confort y estatus. Sin embargo, la impresión sigue siendo la de un hogar familiar acogedor, quizá por sus proporciones. A lo largo de varios conflictos de sucesión, funcionó como casa de campo, oficina postal y panadería. Algunas historias hablan incluso de fantasmas tocando el piano. Eso fue hasta 1933, cuando fue adquirida por Walter y Margery Fish, quienes la restauraron y hoy una prestigiosa lista inglesa reconoce su importancia histórica.

Alison y Andrew Johnson son los nuevos propietarios de East Lambrook. Oriundos de Chesire y llegados desde Seattle (USA), se propusieron poner su experiencia en horticultura y jardines tradicionales al servicio del legado de Margery y Walter Fish. Se preven futuras restauraciones y expansiones en los próximos años
Alison y Andrew Johnson son los nuevos propietarios de East Lambrook. Oriundos de Chesire y llegados desde Seattle (USA), se propusieron poner su experiencia en horticultura y jardines tradicionales al servicio del legado de Margery y Walter Fish. Se preven futuras restauraciones y expansiones en los próximos años
Gentileza Andrew Johnson

Quienes visitan la casa y el jardín no pueden dejar de pasar por el vivero, donde además pueden adquirir variedades que la propia Margery se encargaba de cultivar y dividir. Son especies que mantienen vivo su legado y reflejan el espíritu de East Lambrook. A las variedades del jardín se suman otras históricas que acompañan su estilo singular. Se suma una casa de té, para terminar la tarde entre delicias de la pastelería local, con vista al jardín.

Una lectura amena, cargada de humor y creatividad, no sólo para los amantes de las plantas y la jardinería, sino para quiénes guardan en su corazón una futura aventura
Una lectura amena, cargada de humor y creatividad, no sólo para los amantes de las plantas y la jardinería, sino para quiénes guardan en su corazón una futura aventura





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