Fue otra cosa. Mucho mejor. Casi como otro equipo. Porque estos Pumas que superaron a Gales en San Juan poco tuvieron que ver con los que una semana atrás cayeron, también como locales pero en Córdoba, frente a Escocia en el comienzo del Nations Championship. Ahora, por la segunda jornada, la selección argentina mantuvo virtudes, fue eliminando errores y consiguió un 35-21 que la deja mejor posicionada en el nuevo certamen, que reúne a los seis conjuntos fuertes de Europa, los cuatro poderosos del Sur y Japón y Fiji como invitados.
El comienzo en el estadio San Juan del Bicentenario, donde hubo una concurrencia a medias, hizo pensar en una continuidad de las falencias, porque Gales ganó la primera pelota aérea, los argentinos concedieron un penal a los 3 minutos y el visitante se puso 7-0 arriba a los 5. Pero esta vez fue diferente: los Pumas se repusieron muy pronto, empataron con un try convertido y dieron vuelta el tablero a los 15. La endeblez defensiva del local duró poco, un rato más: los albicelestes vieron vulnerado su in-goal dos veces, por distracciones ante reacciones rápidas de jugadores del Dragón, pero la primera fue anulada. El 14-14 de los 23 minutos sería el último empate, y también el último momento de contrariedad para los Pumas.
A partir de entonces, casi todo fue celeste y blanco. El anfitrión tomó la iniciativa con ofensivas variadas: juego de manos, juego con el pie, dinámica, ataques estacionados, las puntas, el centro. La posesión de la pelota fue un monopolio, pero los europeos solían encontrar algo para desbaratar in extremis el plan ajeno. La mitad inicial concluyó 28-14.
La segunda siguió la tónica. Los Pumas al ataque, Gales resistiendo. Apareció lo mejor del rugby albiceleste, con mucha dinámica y precisión. Gonzalo García y Simón Benítez Cruz sacaron en seguida la pelota de cada ruck y tuvieron opciones de descarga porque los ataques eran en bloque y con hombres lanzados. Solamente el orden y la disciplina galeses impidieron una serie de tries argentinos; de hecho, llegó un solo en la etapa final, el segundo de Joaquín Oviedo. Y cuando tuvieron lugar varios cambios en el equipo local, Gales encontró un respiro y avanzó con numerosas fases. Esta vez, los Pumas se cubrieron con bastante orden, y no fue un penal sino un acierto galés lo que redujo la diferencia, nuevamente de 14 tantos.
El partido número 100 de Guido Petti Pagadizábal en la selección nacional pudo resultar en una goleada, pero el único defecto con el que terminaron los argentinos, la baja eficiencia ofensiva –en oposición a la británica–, limitó el triunfo a uno claro pero no arrollador. Los Pumas enmendaron los errores iniciales y siguieron las reglas, al punto de que el encuentro no tuvo anotaciones de penal; todo fue tries y conversiones. En ese último rubro, otra bondad celeste y blanca: Tomás Albornoz estuvo perfecto en las ejecuciones, incluidas varias difíciles.
Compacto de los Pumas 35 vs. Gales 21
Y para Argentina, los números en el Nations Championship empiezan a acomodarse, con 6 puntos y +5 en saldo de tantos en la zona Sur de la tabla de posiciones. Su próximo desafío será contra Inglaterra, selección a la que recibirán el próximo sábado en Santiago del Estero.

