En el inicio de la Cuaresma, el obispo de la Diócesis de Goya, Adolfo Ramón Canecín, se trasladó este Miércoles de Ceniza a la ciudad de Esquina para acompañar las actividades pastorales y llevar un mensaje de esperanza a los más necesitados.
En un gesto de comunión, servicio y caridad, monseñor Canecín se unió al párroco, el padre Pedro Pablo Ojeda, para asistir espiritualmente a los fieles en este tiempo de conversión. Durante la mañana, el obispo visitó a los enfermos de las comunidades La Merced, Virgen del Rosario y Cruz de los Milagros, compartiendo con ellos momentos de oración y cercanía.
En cada encuentro, brindó un mensaje basado en el Evangelio y administró los sacramentos de la Reconciliación, la Unción de los Enfermos y la Sagrada Comunión. Asimismo, realizó el rito de imposición de las cenizas a aquellas personas que, por motivos de salud, no pudieron acercarse a los templos.
Las actividades culminaron por la noche con la celebración de la Santa Misa en la parroquia Parroquia Santa Rita de Cascia, presidida por monseñor Canecín y acompañado por los diáconos Josué y Hugo. Durante la celebración se llevó a cabo la tradicional bendición e imposición de la ceniza para toda la comunidad esquinense, dando inicio así al camino cuaresmal.

