El fiscal de Esquina, Javier Gustavo Mosquera, brindó detalles sobre una investigación por narcomenudeo que derivó en una condena efectiva de siete años y seis meses de prisión, tras un rápido proceso que se resolvió mediante juicio abreviado.
Según explicó el funcionario judicial, la causa se inició el 23 de febrero de este año a partir de la denuncia de una mujer, madre de un joven de apellido Herrera. La denunciante señaló que en el domicilio del padre del joven, identificado como Néstor Fabián Herrera, no solo se comercializaban estupefacientes, sino que además su hijo había sido agredido físicamente días antes cuando acudió al lugar.
“A partir de esa denuncia, se dio intervención a la Delegación de Inteligencia Criminal de Prefectura Naval Argentina de Goya, que realizó tareas encubiertas con filmaciones y fotografías”, detalló Mosquera.
El informe elaborado por la fuerza federal permitió corroborar la actividad ilícita en el domicilio, registrando movimientos compatibles con la venta de drogas, incluyendo el ingreso y egreso de personas y vehículos que realizaban transacciones.
Con esas pruebas, el Ministerio Público Fiscal solicitó allanamientos, requisas, secuestros y detenciones, medidas que fueron autorizadas por el juez de Garantías, Dr. Vallejos.
El procedimiento se llevó a cabo ese mismo viernes y arrojó resultados positivos. “Se encontraron alrededor de 17 bochas de estupefacientes ya fraccionadas para la venta, además de otros elementos para el acondicionamiento, dinero en efectivo y nueve teléfonos celulares”, precisó el fiscal.
Durante el operativo, Herrera intentó darse a la fuga por el fondo de la vivienda, descartando droga y una riñonera con dinero, aunque fue finalmente detenido. También se halló en el lugar una planta de cannabis de más de tres metros de altura.
Tanto Herrera como su pareja fueron imputados por comercialización de estupefacientes. En una primera instancia, se dictó la prisión preventiva para ambos, fundada en riesgos procesales de fuga y entorpecimiento de la investigación.
Posteriormente, la defensa de Herrera acordó con la Fiscalía la realización de un juicio abreviado, que fue homologado el 19 de marzo. La pena pactada fue de siete años y seis meses de prisión efectiva, junto con una multa.
Mosquera explicó que la pena se fijó dentro del marco legal previsto, que va de 4 a 15 años, y que se consideró “justa y razonable” en función de las pruebas reunidas.
En cuanto a la diferencia con otros casos donde se dictaron condenas en suspenso, el fiscal evitó opinar sobre actuaciones de otros colegas, aunque remarcó que en este expediente “estaba claramente acreditada la comercialización”, respaldada por un extenso informe de inteligencia con evidencia fotográfica y seguimiento de las maniobras.
“El imputado debió reconocer su participación, aceptar la prueba y la calificación legal para acceder al juicio abreviado”, concluyó.
El caso se convirtió en uno de los primeros en la provincia en resolverse con una condena efectiva por narcomenudeo bajo la órbita de la justicia provincial.
Entrevista Gentileza LT7 Corrientes

