Una mujer identificada como Kacy Claassen, de 28 años, fue arrestada en el Bronx, Nueva York, luego de haber ingresado a una escuela secundaria como si fuera una adolescente de 16 años. Según trascendió, utilizó una identidad falsa para anotarse en la Westchester Square Academy y asistir a clases durante aproximadamente dos semanas.
De acuerdo con ABC 7, la inscripción se realizó el 13 de abril con documentación adulterada y un nombre ficticio: Shamara Rashad. Además, la mujer presentó una fecha de nacimiento falsa con la que pretendía pasar por una persona menor de edad. Durante el proceso aseguró que había llegado recientemente desde Ohio y que residía con una hermana en Nueva York.
Bronx River News informó que Claassen completó el trámite de inscripción a través de un Family Welcome Center, dependiente del Departamento de Educación de la ciudad de Nueva York. Las autoridades investigan ahora cómo consiguió atravesar las instancias de validación sin que se detectaran irregularidades.
También llamó la atención que pudiera registrarse sin la intervención de un padre, tutor o representante legal, un requisito habitual para estudiantes menores de edad.
Durante el tiempo que permaneció en la escuela, la mujer asistió regularmente a las clases, participó de actividades académicas y solicitó apoyo extra a docentes fuera del horario habitual. Algunos estudiantes señalaron que inicialmente pensaron que tenía 15 o 16 años, aunque otros comenzaron a sospechar por ciertas conductas y diferencias físicas.
“La vi al fondo de la clase, haciendo su tarea”, dijo Sebastián Hernández, de 16 años, estudiante de segundo año, en una entrevista con Gothamist. “Actuaba como cualquier otra estudiante. Les hacía preguntas a los profesores. Como todos”, señaló.
Varios alumnos indicaron que el comportamiento de la acusada les generaba incomodidad. Entre los comentarios mencionados aparecen episodios considerados extraños dentro del aula y conversaciones que despertaron preocupación entre compañeros.
“Todos comentábamos que parecía muy mayor”, dijo Jamie Demmitt, de 14 años, estudiante de primer año en la escuela pública y quien compartía clases de matemáticas, biología y educación física con Claassen. “Tenía muchos tatuajes en el pecho, entre ellos, una luna y un demonio. Se notaba que no tenía nuestra edad”, agregó.
La estudiante afirmó que desde el comienzo sintieron que “algo no coincidía” con la historia presentada. “Claassen actuaba de forma muy extraña”, señaló Demmitt.
El caso tomó estado público después de que el director del colegio, Marques Rich, detectara inconsistencias al revisar información vinculada a una cuenta de Facebook donde aparecían el nombre real y la edad verdadera de la mujer. Tras ser consultada, reconoció haber mentido sobre su identidad.
“Me hizo sentir que nuestra escuela no es segura y que pueden ocurrir más cosas”, afirmó Hernández.
Tras la intervención policial del 27 de abril, la escuela activó un protocolo interno de seguridad y mantuvo a estudiantes y personal dentro de las aulas mientras se realizaba el operativo. Posteriormente, las autoridades educativas enviaron comunicaciones a las familias y organizaron reuniones informativas con la comunidad. “Estaba literalmente aterrorizada. Ya no me siento segura”, dijo Demmitt a Gothamist.
De acuerdo con los medios estadounidenses, la Policía de Nueva York arrestó a Claassen luego de recibir una denuncia. Ahora enfrenta cargos por suplantación de identidad criminal, ingreso ilegal y poner en riesgo el bienestar de menores.
“El fraude en la matriculación es un delito grave que socava fundamentalmente los valores de las escuelas públicas de la ciudad de Nueva York”, afirmó la portavoz del departamento de educación, Isla Gething, a Gothamist. “Estamos brindando todo el apoyo necesario y adecuado a la comunidad escolar”, aseguró.
Según los reportes judiciales obtenidos por ABC 7, Claassen se declaró inocente y recuperó la libertad mientras continúa el proceso penal. La acusada deberá comparecer ante un tribunal el 15 de junio.
Durante la investigación, la mujer sostuvo que una amiga la había presionado para asumir una identidad falsa. Según su versión, el objetivo era acceder a mayores beneficios de asistencia pública, aunque no se precisó a qué programas hacía referencia.

