El crecimiento de José Manuel «Flaco» López hasta llegar a la Selección Argentina genera orgullo en todo Corrientes, pero especialmente en San Lorenzo, el pequeño pueblo donde dio sus primeros pasos con una pelota. Allí, quien más lo conoce desde sus inicios es José Luis Fernández, el entrenador que lo recibió cuando apenas tenía cuatro años.
En diálogo con Actualidad Esquina TV, Fernández recordó aquellos primeros entrenamientos y dejó en claro que, además del talento, hubo un largo camino de esfuerzo y perseverancia.
«Cuando empezó con nosotros tenía cuatro años. A veces lo llamábamos para jugar y nos decía que no le gustaba el fútbol. Era un chico muy pequeño, recién comenzaba. Un día le pregunté cuál era su sueño y me respondió que quería jugar en Boca. Entonces le dije que los sueños se cumplen si uno lucha por ellos», recordó emocionado.
De San Lorenzo al fútbol grande
El entrenador contó que López pasó por todos los puestos de la cancha durante su infancia.
«Jugaba de dos, de tres, de cuatro, de nueve… donde lo poníamos rendía. Después, cuando fue creciendo, otros entrenadores lo ubicaron definitivamente como delantero.»
También explicó cómo llegó su primera oportunidad de mostrarse ante captadores de clubes importantes.
La primera prueba para Independiente se realizó en la cancha de Cabral, en San Lorenzo. Allí fue seleccionado y, meses más tarde, volvió a ser observado en Saladas. Finalmente, con la ayuda de allegados al club, viajó a Buenos Aires cuando tenía entre nueve y diez años para continuar su formación.
«Nunca perdió la humildad»
Más allá de la carrera profesional, Fernández destacó que el delantero del Palmeiras mantiene intactos los valores con los que creció.
«Cuando vuelve a San Lorenzo comparte unos mates, unas tortas fritas o un partido de fútbol con cualquiera. Va a los entrenamientos de los chicos, les cuenta su experiencia y los motiva. Esa humildad no la tiene cualquiera.»
Incluso recordó una experiencia que lo marcó profundamente. Mientras viajaba a Buenos Aires acompañando a otros jóvenes futbolistas, López se enteró de su presencia y lo invitó personalmente a verlo jugar.
«Me llamó y me dijo que quería que fuera a la cancha. Ya me tenían preparada la entrada. Fue la primera vez que pisé un estadio para verlo jugar. Se me paraba el corazón de la emoción. Con ese gesto ya me pagó todo.»
El orgullo de todo un pueblo
En San Lorenzo, el presente del delantero se vive de una manera especial. Fernández contó que el municipio colocó una enorme bandera con la imagen del futbolista en la plaza principal y que, durante los festejos por el aniversario de la localidad, los chicos desfilaron con una bandera que lleva su nombre y el número 21.
El entrenador aprovechó la entrevista para aclarar un detalle que considera importante.
«Muchos medios dicen que José es de Saladas, pero él nació en San Lorenzo. Sus raíces están acá y eso para nosotros es un enorme orgullo.»
La emoción al verlo con la camiseta argentina
El momento más fuerte para Fernández llegó cuando vio ingresar a López con la camiseta de la Selección Argentina y participar en la jugada que terminó en gol.
«Lloré. Se me cayeron las lágrimas. También le pedí mucho a la Virgen de Itatí y pensé en su mamá, Graciela, que falleció durante la pandemia y no pudo verlo cumplir este sueño. Estoy seguro de que desde el cielo lo acompaña.»
«Espero que muchos chicos sigan su ejemplo»
Además de presidir el Club Progreso de San Lorenzo, Fernández continúa trabajando con las divisiones formativas y asegura que la historia del «Flaco» López sirve como inspiración para las nuevas generaciones.
«Hace muchos años que trabajamos con los chicos y seguimos apostando por ellos. Ojalá aparezcan muchos más como José. Él demuestra que, con esfuerzo, disciplina y humildad, los sueños pueden hacerse realidad.»
Para San Lorenzo, el presente del delantero argentino trasciende lo deportivo. Es la historia de un chico del pueblo que nunca olvidó sus raíces y que hoy representa a todo un rincón de Corrientes en el escenario más importante del fútbol mundial.

