La FIFA informó que pagará “un mínimo” de US$ 5000 por día por jugador a los clubes que aporten futbolistas a la próxima Copa del Mundo. Así, las once entidades argentinas que proveerán talento al Mundial (River, Boca, Estudiantes de La Plata, Independiente, San Lorenzo, Independiente Rivadavia, Talleres de Córdoba, Rosario Central, Lanús, Huracán y Vélez) se repartirán un piso de US$ 2.460.000. Es el peor escenario, y contempla que todas las selecciones sudamericanas queden eliminadas en la fase de grupos.
En el desglose, River es el equipo argentino que percibirá la porción más grande de la torta, siempre en caso de que Argentina, Uruguay, Paraguay, Colombia y Ecuador (selecciones a las que les provee jugadores) se despidan del torneo en primera fase, algo improbable. El mínimo garantizado para el equipo millonario es de US$ 735 mil, producto de las cesiones del argentino Gonzalo Montiel, el ecuatoriano Kendry Páez, el uruguayo Matías Viña y los colombianos Juan Fernando Quintero y Kevin Castaño. El número equivale al 30% de todo lo que percibirá el fútbol argentino.

