Carlo Ancelotti, un maestro del fútbol, cumplió 67 años el miércoles pasado. Más vigente que nunca, ganador por excelencia en el nivel clubes (Real Madrid y Milan, entre otros), dirige a Brasil, un gigante dormido. El más grande, caído en desgracia en los últimos largos años. Más aun, bajo la sombra de la Argentina, que con la conducción de Lionel Scaloni ganó todo.
Brasil se presentará este sábado en el Mundial, en el choque de las 19 en East Rutherford con Marruecos. Un rival de mucho cuidado. Antes de cada partido, los entrenadores se presentan frente a los medios. En su caso, es todo un acontecimiento: “Carletto” habla cinco idiomas. Cuando le hacen una pregunta en portugués (lo habitual), disfraza esa lengua con una mezcla de italiano y español. Sabe que va a dominarlo dentro de poco tiempo.

