Este jueves se conoció la lista de los 26 jugadores que representarán a la selección argentina en el Mundial 2026, que arrancará exactamente en dos semanas. Y en el recambio que impuso Lionel Scaloni entre la Copa del Mundo obtenida en 2022 y la que defenderá en unos días, la decisión de llevar a Giovani Lo Celso sorprendió a muchos. Parte importante del proceso desde el inicio de la gestión, las lesiones lo castigaron demasiado, especialmente en los últimos meses, al punto de que podría sumar sus primeros minutos en una cita mundialista: toda una revancha para el que era una fija en Qatar y se quedó afuera sobre la hora.
Las informaciones lo colocaban en duda hasta último momento. No por su última lesión, de la que se recuperó hace varias semanas, sino por los apellidos con los que competía para meterse en uno de los dos lugares disponibles en la consideración del entrenador: Valentín Barco, el otro que irá por su gran presente en Racing de Estrasburgo; Franco Mastantuono, el primero que quedó sin posibilidades, pese a pertenecer a Real Madrid, el estatus que lo sostenía; Emiliano Buendía, acaso el que muchos querían por su enorme influencia en el Aston Villa campeón de la UEFA Europa League y de gran campaña en la Premier League. Sin embargo, Scaloni no olvidó, evidentemente, la clase del ‘Monito’.

