Posible evento de El Niño: «Corrientes debe prepararse, pero todavía es prematuro hablar de un escenario extremo»

Eduardo Schweizer
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Carolina Fernández López, ingeniera y observadora meteorológica del INTA Corrientes, analizó las proyecciones climáticas para los próximos meses y explicó qué podría ocurrir en la provincia si se consolida un evento de El Niño de gran intensidad. Aunque existen señales de un escenario con lluvias superiores a lo normal, aclaró que aún no hay certezas sobre la magnitud del fenómeno y pidió seguir los informes oficiales.

En diálogo con este medio, la especialista explicó que los pronósticos actuales indican la llegada de un evento El Niño, aunque todavía resulta difícil determinar si será moderado, fuerte o muy fuerte.

«Cuando elaboramos el informe, los modelos mostraban probabilidades similares para las distintas categorías de intensidad. Había alrededor de un 30% de posibilidades de que fuera moderado, otro 30% de que fuera fuerte y un porcentaje similar para que fuera muy fuerte. Por eso se utilizó el término ‘extremo’, aunque todavía no está definido», señaló.

Fernández López indicó que recién entre agosto y septiembre habrá datos más precisos sobre la evolución del fenómeno, mientras que para Corrientes los efectos podrán evaluarse con mayor claridad hacia octubre.

¿Qué podría ocurrir en Corrientes?

La meteoróloga recordó que históricamente los eventos intensos de El Niño han generado importantes excesos hídricos en la provincia, especialmente en las zonas bajas del centro y oeste correntino.

«Si tomamos como referencia el Niño de 1998, gran parte de Corrientes quedó cubierta por agua. Sin embargo, hoy la situación es diferente porque todavía existen reservorios y áreas que no están completamente inundadas. Mucho dependerá de cómo evolucionen las lluvias durante los próximos meses», explicó.

Según los pronósticos actuales, el trimestre invernal podría presentar precipitaciones por encima de los valores normales, una señal que los especialistas siguen con atención.

La región oeste, entre las más vulnerables

Consultada sobre las zonas que podrían verse más afectadas, Fernández López destacó que históricamente el impacto más importante se registra en la región oeste de Corrientes.

«En 1998, desde Mercedes hacia el oeste fue donde se observó la mayor cobertura de agua. Por eso se recomienda que los productores identifiquen y reserven los sectores más altos de sus campos para resguardar la hacienda ante posibles excesos hídricos», indicó.

En localidades como Esquina, donde además de las lluvias influyen los aportes de numerosos arroyos y esteros que desembocan en la cuenca del río Corriente y el Paraná, la situación requiere un seguimiento permanente.

No todos los Niños fuertes generan el mismo impacto

La especialista también recordó que la intensidad del fenómeno en el océano Pacífico no siempre se traduce en consecuencias directas para Corrientes.

«Hubo eventos muy fuertes como los de 1983, 1998 y 2015. Sin embargo, el de 2015 prácticamente no tuvo impacto significativo en nuestra provincia. Por eso no alcanza con saber que habrá un Niño fuerte; también debemos analizar cómo se comportan otros factores climáticos», explicó.

Además, señaló que existe un retraso temporal entre el desarrollo del fenómeno en el Pacífico y sus efectos sobre el nordeste argentino.

«Cuando el Niño se fortalece en el océano, normalmente transcurren unos dos meses antes de que sus efectos se reflejen en nuestra región», detalló.

Prepararse sin alarmarse

Ante la preocupación generada por algunos informes y publicaciones que hablan de un «super Niño», Fernández López pidió prudencia y remarcó la importancia de adoptar medidas preventivas sin generar alarma.

«Lo fundamental es prepararse. En las ciudades hay que mantener limpios los desagües y evitar arrojar residuos que dificulten el escurrimiento del agua. En las zonas rurales es importante conservar canales, alcantarillas y sistemas de drenaje en condiciones para minimizar los daños», sostuvo.

La profesional destacó que tanto organismos gubernamentales como instituciones técnicas ya comenzaron a intercambiar información para evaluar posibles escenarios y planificar acciones preventivas.

Impacto en la producción

Respecto al sector productivo, señaló que los productores ganaderos y agrícolas cuentan con herramientas para anticiparse a un eventual exceso hídrico.

«En ganadería se recomienda planificar con tiempo la carga animal y disponer de terrenos altos para el resguardo de la hacienda. En agricultura, será importante monitorear la evolución de las lluvias para ajustar fechas de siembra y manejo de cultivos», explicó.

Finalmente, Fernández López insistió en la necesidad de seguir atentamente los informes climáticos oficiales durante los próximos meses.

«Hoy sabemos que existe una alta probabilidad de que se instale un evento El Niño, pero todavía estamos a tiempo de observar cómo evoluciona. Lo importante es mantenerse informados y preparados, sin caer en alarmismos», concluyó.

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