Rosario Central campeón ante Estudiantes: el penal a Di María que encendió la final

Eduardo Schweizer
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El Canalla ganó 3-1 en Santiago del Estero, pero la final quedó marcada por fallos discutidos, reclamos, expulsiones y una pelea entre los planteles.

Rosario Central venció este sábado por 3 a 1 a Estudiantes de La Plata en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero y se consagró campeón de la Supercopa Internacional. Pero el resultado terminó casi relegado a un segundo plano: la final acumuló decisiones arbitrales discutidas, fuertes protestas, cruces institucionales y una pelea generalizada que continuó en el acceso a los vestuarios.

El partido tuvo como árbitro principal a Darío Herrera, acompañado en el VAR por Jorge Baliño, y llegó condicionado por una historia reciente de enfrentamientos entre ambos clubes.

Un gol de Estudiantes antes del minuto

Estudiantes tuvo un comienzo ideal.

Antes de cumplirse el primer minuto, una acción ofensiva terminó con Alexis Castro dentro del área para marcar el 1-0 y poner al conjunto platense rápidamente en ventaja.

Central reaccionó y comenzó a buscar el empate. A los 22 minutos llegó una de las grandes apariciones de la tarde: Ángel Di María ejecutó un tiro libre desde el borde del área y estableció el 1-1.

Hasta allí, el partido era intenso y friccionado, pero todavía se mantenía dentro de los márgenes habituales de una final.

Eso cambiaría antes del entretiempo.

El penal que encendió la polémica

Cuando se jugaban los minutos adicionados de la primera parte, Leandro González Pirez tuvo un contacto con Enzo Copetti cuando el delantero de Rosario Central ingresaba al área.

Herrera inicialmente dejó continuar.

Sin embargo, desde el VAR, Jorge Baliño lo convocó a revisar la jugada. Después de observarla en el monitor, el árbitro sancionó penal para Central. La decisión provocó la protesta inmediata de Estudiantes, que discutió tanto la intensidad del contacto como si la infracción se había producido dentro del área.

Di María ejecutó el penal y convirtió su segundo gol para establecer el 2-1 antes del descanso. La AFA registró oficialmente sus tantos a los 23 minutos y en el 45+3.

Desde la tribuna, Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, reaccionó con aplausos irónicos y luego publicó un duro mensaje en sus redes sociales cuestionando el arbitraje.

La jugada que pudo dejar a Central con diez

El clima se hizo todavía más caliente en el segundo tiempo.

Elías Verón, jugador de Rosario Central, ya había sido amonestado cuando cometió una nueva infracción sobre Adolfo Gaich. La acción podía ameritar una segunda tarjeta amarilla, pero Herrera solamente sancionó la falta y no expulsó al defensor. Poco después, el entrenador de Central, Jorge Almirón, decidió reemplazarlo.

Para Estudiantes, esa decisión se sumó al penal del primer tiempo y aumentó el malestar con el arbitraje.

Dos reclamos de penal de Estudiantes

Con Central arriba 2-1, el equipo platense fue en busca del empate y protagonizó otras dos situaciones discutidas dentro del área.

En una de ellas, Adolfo Gaich ganó de cabeza y la pelota posteriormente impactó en Ignacio Ovando. Estudiantes reclamó una mano.

Después del partido, integrantes de la terna arbitral explicaron a TyC Sports que las imágenes no permitían determinar con claridad que hubiera existido una mano sancionable y que, según su interpretación, no se advertía un movimiento adicional del brazo. Por ese motivo, el VAR no recomendó una revisión.

Hubo además otro reclamo por una caída de Tomás Palacios ante Franco Ibarra.

Desde el equipo arbitral sostuvieron que existió contacto, pero interpretaron que Palacios buscó enganchar la pierna de su rival y que la acción no configuraba penal. 

El 3-1 y el estallido

Estudiantes adelantó sus líneas en los minutos finales y hasta el arquero Fernando Muslera fue al área rival en busca del empate.

Central recuperó la pelota y encontró espacios para el contraataque.

En la última jugada, Julián Fernández quedó con el arco prácticamente libre y convirtió el 3-1 definitivo.

Y allí estalló todo.

Después del gol se produjeron corridas, empujones, insultos y golpes entre futbolistas de ambos equipos. La pelea comenzó dentro del campo de juego y posteriormente continuó en el sector de ingreso a los vestuarios.

El partido no tuvo una reanudación normal.

Según informó posteriormente TyC Sports, Herrera mostró dos tarjetas rojas: una para Fabricio Iacovich, arquero suplente de Estudiantes, y otra para Agustín Sández, defensor de Rosario Central. Sández reconoció después haberse dejado llevar por la situación y pidió disculpas a los futbolistas del Pincha.

Verón bajó a la cancha y encaró al árbitro

En medio del desorden, dirigentes de Estudiantes bajaron hacia el vestuario y durante algunos minutos los jugadores platenses no regresaron al campo.

Juan Sebastián Verón también bajó desde la tribuna y fue directamente hacia Herrera. Las cámaras lo registraron increpando al árbitro cerca del círculo central.

Posteriormente, ante los micrófonos, eligió la ironía al referirse al referí y sostuvo que lo había felicitado y que había dirigido bien. 

Durante la premiación hubo otra escena cargada de tensión: futbolistas de Estudiantes realizaron aplausos irónicos mientras la terna arbitral recibía sus medallas. 

Un conflicto que había comenzado mucho antes

La tensión entre Rosario Central y Estudiantes no nació este sábado.

El antecedente central se remonta a fines de 2025, cuando la AFA reconoció a Rosario Central como campeón de la Tabla Anual. La decisión generó cuestionamientos de Estudiantes, cuyo presidente mantiene además una fuerte disputa institucional con la conducción de Claudio “Chiqui” Tapia.

Cuando ambos equipos volvieron a enfrentarse en Rosario durante los playoffs del Clausura, los futbolistas de Estudiantes realizaron un pasillo para recibir al conjunto rosarino, pero lo hicieron de espaldas y con los brazos cruzados, en una protesta que quedó conocida como el “espaldazo”.

La previa de esta Supercopa volvió a poner aquel episodio sobre la mesa y ya había mostrado fuertes cruces entre protagonistas de ambos clubes.

En ese contexto, cada decisión del árbitro adquirió una dimensión todavía mayor.

Rosario Central terminó levantando la copa

Más allá de todas las polémicas, el resultado oficial quedó establecido: Rosario Central 3 – Estudiantes 1.

Di María convirtió dos goles y Julián Fernández completó el marcador, mientras Alexis Castro había abierto la cuenta para Estudiantes.

Central levantó así la Supercopa Internacional en Santiago del Estero.

Pero el capítulo probablemente no terminó con la premiación. El informe arbitral deberá registrar los incidentes, las expulsiones y lo ocurrido después del tercer gol, por lo que podrían existir nuevas actuaciones disciplinarias.

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