Un insólito accidente ocurrió en la ciudad de Sumampa, en Santiago del Estero, cuando un sacerdote reconocido en la comunidad chocó a tres jóvenes que se trasladaban en moto y huyó. Al ser detenido por la policía, dijo que no se había dado cuenta del choque por ir en su vehículo con la música a un volumen alto.
El hecho ocurrió durante la noche del lunes en la intersección de la ruta provincial N° 1 y la avenida Nuestra Señora de la Consolación. Los jóvenes volvían a la ciudad del departamento de Quebrachos tras jugar un partido de pádel y visitar a un amigo que se encontraba enfermo, reportó el medio local El Liberal.
El grupo estaba compuesto por un adolescente de 15 años que circulaba en una Honda Wave 110 cc junto a una amiga y otro que se trasladaba en otra moto, detalló el Nuevo Diario Web.
Los jóvenes declararon posteriormente que cerca de las 22 una camioneta blanca intentó sobrepasarlos. La moto donde iba el adolescente solo fue apenas rozada, pero la segunda fue embestida por el vehículo. Rápidamente los jóvenes cayeron al pavimento, donde quedaron tirados con diversas lesiones.
Tras el pedido de ayuda, el padre de uno de los adolescentes se acercó a las inmediaciones. “Como pudieron, los chicos se levantaron y pidieron ayuda. Cuando vi a mi hijo con la cara ensangrentada me asusté mucho. Avisé para que hicieran cierre de rutas”, señaló Cristian Galván, padre de uno de los chicos, en diálogo con El Liberal.
Cerca de las 23.30 se realizó una denuncia policial en la Comisaría Comunitaria N°33 de Sumampa por el incidente y los efectivos iniciaron la búsqueda del culpable. Los jóvenes habían identificado que la camioneta tenía un rosario en la caja.
“A mi hijo siempre le enseñé que en este tipo de situaciones trate de mirar la patente o algún detalle. Cuando cayó, levantó la mirada y alcanzó a ver que la camioneta tenía colgada una cruz o un rosario”, dijo Galván a Radio Exclusiva.
El responsable resultó ser Miguel Espíndola, sacerdote conocido en la comunidad, que había dejado su camioneta en la localidad de Pinto, en el departamento de Aguirre, a casi 100 kilómetros de donde se produjo el siniestro.
“Por suerte mi hijo y los otros chicos están bien. Están con dolor, pero están fuera de peligro. Me dijeron que el sacerdote argumentó que iba con la música muy alta y no se dio cuenta de nada”, sumó Galván.
La fiscal Fernanda Vittar solicitó que se haga el control de alcoholemia a Espíndola y secuestrar la camioneta. El sacerdote fue demorado por unas horas de forma preventiva y luego recuperó la libertad.
Quién es
Espíndola tiene una extensa trayectoria pastoral en el sur de la provincia, reportó Nuevo Diario Web. Fue rector del Santuario de Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa y actualmente está a cargo de la comunidad parroquial de Pinto.

