El joven entrerriano de 19 años tuvo su estreno en Primera en la victoria de Boca ante Central Córdoba. Javier “Pollo” Tadey, amigo de la familia y vecino de Esquina, contó detalles de su historia y del vínculo que mantiene con la ciudad.
Rodrigo Bacidalupe cumplió uno de los grandes sueños de cualquier futbolista: debutar en Primera División con la camiseta de Boca Juniors.
El delantero de 19 años ingresó a los 26 minutos del segundo tiempo en la victoria 3-1 frente a Central Córdoba, por la novena fecha del Torneo Clausura, en su primera convocatoria con el plantel profesional.
La noticia fue seguida con especial emoción en Esquina, donde Bacidalupe tiene un fuerte vínculo desde chico. Javier “Pollo” Tadey, docente y amigo de la familia, lo conoce prácticamente desde que nació y compartió con él numerosas jornadas de pesca durante sus visitas a la ciudad.
“Siempre venía a Esquina. Le gusta mucho pescar”, contó Tadey en diálogo con Actualidad Esquina, destacando además la humildad que Rodrigo mantuvo desde sus primeros años.
De Entre Ríos a Boca
Bacidalupe nació en la localidad entrerriana de Ombú y comenzó a jugar en San Gustavo, donde fue descubierto por el captador de Boca conocido como “Mono” Perotti cuando tenía apenas 10 años.
Desde allí comenzó su recorrido en las inferiores del Xeneize. También tuvo participación en la Selección Argentina Sub-17 y debió superar una importante lesión en el tobillo que lo obligó a atravesar un largo proceso de recuperación.
“Cuando volvió, en el primer partido hizo un gol y en el segundo hizo tres”, recordó Tadey.
El debut del sábado fue la recompensa a años de esfuerzo y sacrificio, no solo de Rodrigo sino también de toda su familia.
“Es algo que todos los chicos deben saber: los sueños se cumplen”, sostuvo Tadey, todavía emocionado por ver a aquel chico que conoció desde pequeño llegar a la Primera de Boca.
Y aunque el “Pollo” es hincha de River, ahora tiene un motivo especial para mirar los partidos del Xeneize: quiere que Boca gane y que Rodrigo tenga su oportunidad.

