La iniciativa fue impulsada por el doctor Juan Badaracco y Gerardo Bordón, y busca ordenar y actualizar la normativa sobre ruidos molestos, nocturnidad y otras contravenciones. El proyecto fue presentado en la Banca del Vecino.
Durante la última sesión del Concejo Deliberante de Esquina, el doctor Juan Badaracco presentó, en el espacio de la Banca del Vecino, una propuesta para avanzar en la creación de un Código Municipal de Faltas o Código de Contravenciones que permita unificar y actualizar la normativa vigente.
La iniciativa surgió a partir del análisis realizado junto a Gerardo Bordón, quien actualmente desarrolla tareas vinculadas a la seguridad vial y aportó su experiencia en distintas localidades del país.
Según explicaron, Esquina cuenta actualmente con distintas ordenanzas que regulan determinadas conductas, entre ellas los ruidos molestos y aspectos relacionados con la nocturnidad, pero se encuentran dispersas y, en algunos casos, responden a una realidad diferente de la actual.
Una normativa que consideran desactualizada
Balaraco explicó que el actual Código de Nocturnidad está principalmente orientado a la actividad comercial y que existen situaciones que quedan fuera de su alcance.
“Hay varias ordenanzas que regulan las contravenciones, pero están dispersas. A la hora de aplicarlas, sería mucho más sencillo contar con un código único”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que el proyecto busca brindar herramientas claras tanto a los vecinos como al municipio para actuar frente a distintas situaciones que pueden afectar la convivencia.
Uno de los puntos centrales es el tratamiento de los ruidos molestos, una problemática que, según remarcaron, no necesariamente se origina en un comercio o evento, sino que también puede generarse entre particulares.
Ruidos molestos y derecho al descanso
Durante la entrevista en Actualidad Esquina TV, los impulsores de la iniciativa remarcaron que la problemática de los ruidos molestos debe ser analizada desde una perspectiva más amplia.
Bordón señaló que la nocturnidad y los ruidos pueden afectar a cualquier vecino, independientemente del sector de la ciudad donde viva, y planteó la necesidad de contar con reglas claras que permitan garantizar una convivencia adecuada.
Badaracco agregó que el derecho al descanso también aparece contemplado dentro de distintos instrumentos relacionados con los derechos humanos, especialmente cuando se consideran situaciones que pueden afectar a niños y adultos mayores.
“Esto no es una cuestión caprichosa porque a alguien le molestó un ruido. El objetivo es que exista una norma clara para evitar que el problema termine solamente en una denuncia o en un conflicto entre vecinos”, explicó.
Un proyecto para ampliar las herramientas del municipio
Los autores aclararon que la propuesta no pretende ser una iniciativa cerrada ni imponer un proyecto propio, sino generar el debate dentro del Concejo Deliberante.
El documento presentado establece una serie de requisitos y aspectos que, a criterio de sus impulsores, debería contemplar un futuro Código de Faltas.
Según explicaron, el proyecto preliminar ocupa entre tres y cuatro carillas y contempla distintos puntos que actualmente no estarían regulados o se encuentran establecidos en normativas separadas.
“La intención es que esto sea una punta de lanza. No tenemos interés particular en que sea nuestro proyecto el que entre, sino en que el tema se trate y se busque una solución”, manifestó Balaraco.
Ahora deberá ser analizado por los concejales
Badaracco explicó que, al tratarse de una propuesta presentada por un particular, para que pueda ingresar formalmente como proyecto debe ser recogida por concejales, de acuerdo con el procedimiento legislativo correspondiente.
La iniciativa quedó en la Secretaría del Concejo Deliberante a la espera de que los ediles decidan si toman el proyecto como base o elaboran una propuesta propia.
“Lo que nos preocupa es que el tema se trate”, remarcaron.
Tanto Badaracco como Bordón coincidieron en que la intención es aportar una herramienta que permita mejorar la convivencia, brindar mayor claridad a los vecinos y dotar al municipio de instrumentos jurídicos más adecuados para abordar las distintas contravenciones.
La propuesta quedó así planteada como un punto de partida para abrir el debate sobre la necesidad de actualizar y unificar la normativa municipal de Esquina.

